Desde que empezó a llover casi a diario hace ya unos meses tenía en mente e incluso lo hice, todo ello en mi mente, escribir algo sobre la continua lluvia, el sonido monótono de las gotas o el estruendo de ellas cuando la potencia aumenta. También pensaba en cómo la lluvia me ha acompañado durante muchos años cuando vivía y trabajaba en Algeciras, días enteros y semanas completas de lluvia, días y noches sin parar, con relámpagos y truenos y vuelta a la lluvia, que corría como un riachuelo entre las aceras, en aquella casa tan bonita en la parta alta del pueblo. Compramos incluso una lavadora secadora ante la imposibilidad de secar al natural y más tarde, una secadora que aún está en activo. Estuve trabajando en el Campo de Gibraltar 20 hermosos años donde aprendí mucho sobre las personas, de las relaciones entre ellas, de mi profesión como de maestra, del matrimonio, de las relaciones laborales.
En aquellos años creamos familia y nació mi único hijo. Él estaba acostumbrado como yo a los días lluviosos y tormentosos, al correr del agua por nuestras calles, a tener velas en casa porque a veces se iba la luz y jugábamos a las sombras y al escondite. Era divertido sacar sonrisas en el temporal.
En esos años veníamos a Cádiz, a mi querida Cádiz cada vez que podíamos y al menos una vez al mes para ver a los abuelos, estar en casa con mi madre y familia, ver a las amigas y pasear y bañarnos en la Caleta.
Cuando llegamos a Cádiz al paso de esos años, mi hijo ya era un adolescente. Era 2012 y empezaron las lluvias en esta nuestra querida ciudad. Cada año estas se han ido incrementando, muy lentamente. Recuerdo el segundo invierno que ya estábamos instalados, una mañana de dos días de lluvia me dice mi hijo: “mamá, ¿no decías que en Cádiz llovía mucho menos que en Los Barrios?” Y yo le contestaba, “claro cariño, cuando yo me fui en 1992 era así. Será que el cambio climático está ya afectando”. Rememoro que en el otoño de ese primer año en Algeciras, tuve que comprarme unas botas de agua, yo no las utilizaba, no hacía falta. Mis zapatos quedaban inundados de agua e inservibles de un día para otro. Me compré unas botas con tacón de cuña, negras hasta casi las rodillas, con una cremallera que ajustaba mi esbelta pierna con unas tiritas de color ¿rojo y azul? eso ya no lo tengo tan claro. Eran botas botas de agua: impermeables por fuera y calientes en el interior. Una gozada. Hasta el año pasado no he vuelto a encontrar unas botas parecidas a aquellas: impermeables por fuera y forradas por dentro. Y me trajeron estos recuerdos.
Desde 2012 hasta este febrero lluvioso, tormentoso y ventoso que rima con precioso, ambicioso, silencioso, famoso, hermoso, misterioso y gracioso entre otros. El encontrar palabras que rimen, me resuena por lo precioso que está Cádiz incluso en estos días grises y desvaídos. Lo hermoso que es el mar agitado desde lejos, no sabemos cómo puede resultar la próxima ola que choque contra los adoquines del Campo del Sur.
Misterioso, Cádiz en los albores de las mañanas nubosas donde la niebla no te deja ver más allá de un metro o el chirimiri ese que te va calando poco a poco y cuando llegas al destino estás mojaita como una sopa.
Gracioso en su acepción positiva, la de afable, agudo, chistoso, cómico y no como muchas veces se utiliza el término “tú ere mu gracioso ¿no?” o “qué graciosiollo ere pisha”. Pues eso gracioso y famoso.
Estamos en vísperas de nuestra gran fiesta por antonomasia, el Carnaval. Comparsas, coros, chirigotas, cuartetos y romanceros eligen su mejor repertorio para llegar a la final del Gran Teatro Falla el viernes día 12 y salir a la calle a deleitarnos a pie de calle con sus coplas, sus chistes, su crítica y sus ganas de contagiar alegría y diversión que dicho sea de paso, eso siempre viene estupendamente.
La palabra ambicioso relacionada con nuestros deseos, emociones y sentimientos, es la energía necesaria para conseguir nuestros sueños y revulsivo para superar desafíos y poner en práctica estrategias para crecer. Y en Cádiz lo somos, mucho para el carnaval pero para otras muchas cuestiones nos conformamos con lo que hay, con cierta resignación y con poco o nada de protesta. Van sucediendo las cosas y pensamos y se dicen en voz alta, por eso puedo decirlo porque lo he escuchado en bastante ocasiones e incluso yo las he nombrado en algún momento, “¿pa qué vámo a decí ná si después hacen lo que quieren? Mira que cuando a ellos les interesa (hablando de políticos, jefes..) hacen lo que sea para solucionarlo”. “mira este o aquella que pronto ha subido (a jefe, a político, a encargado..)” y se piensa que no ha sido justo esa decisión.
A su vez hay muchas asociaciones que apoyan a los sin techo, personas que donan cuando pueden o pagan una cuota mensual a alguna de las muchas causas que necesitan apoyo: personas y familiares con cáncer como hoy se celebra el día, las personas con enfermedades raras, leucemias, para la investigación de estas y poder encontrar curas para los enfermos, para las mujeres maltratadas, los países en guerra, la trata de mujeres y niñas, seguro que se me olvidan algunas y otras que nos parecen incluso algunas de las causas nombradas como que está muy lejos de nuestro país y ciudad. Otras como la defensa de los polos, los océanos, las ballenas, los lobos, pájaros y otros seres sintientes en peligro...se puede pensar que son solo animales. No nos damos cuenta de que todos formamos parte de un solo planeta, la Tierra: mares, terrenos, animales, plantas, humanos somos todos UNO.
Y se plantea lo siguiente ¿qué hago? ¿qué puedo hacer? ¿cómo? ¿cuándo? Si a ti también te surgen esas cuestiones es estupendo, estás Viva, estás vivo. Aún conociendo posibles respuestas, como la avalancha de necesidades crece y se está donde se está, con los ingresos que tienes, viviendo en el lugar que lo haces, con la gente que convives, la cultura, la sociedad....pues eso. Hacer lo mejor que se puede en cada situación, cada día desde el corazón con honestidad, desde el respeto, con empatía y asertividad, tomando acción y compartiendo. En mi caso lo que descubro, aprendo y sobre todo, disfrutando en las posibilidades de la Vida. Sabemos, si no lo sabes aún apúntatelo, la Vida es un juego y hemos de jugarlo. Las cartas están echadas y tú decides cómo jugarlas, con quién, desde dónde y que actitud tomas ante ellas. Esto no quiere decir que sea fácil, complicado, difícil, imposible. Es lo que es y cada una, cada uno tiene sus propias cartas, familia, creencias, distorsiones, legados....y cada una, cada uno tomará sus propias decisiones, pensará o no sobre determinados temas, buscará soluciones o se presentará al mundo...
Luego está lo de Trump, el último gobernante de EEUU y como siga teniendo esas actuaciones esperemos que desde Europa y los propios estados que representan a los Estados Unidos tomen a su vez acción, algunos lo están haciendo para el bienestar, no solo de los espacios, que también son muy importantes. Los espacios están habitados por personas, naturaleza, animales, plantas, biodiversidad y nadie puede tomar ese poder con la fuerza y violencia aunque en estos momentos sea realidad. Como dice Emilio Carrillo desde la academia de la Conciencia, existe un orden establecido con la libreta 2030 donde lo que impera es el desorden.
Y a todo esto diréis, si habéis llegado hasta este punto, esta mujé ha estado hablando de mucho y nada de su madre, ¿no se llama el post Mi mamá? Pues viene a que las cosas están conectadas y el primer pensamiento era para mi madre, la lluvia, el viento, el quedarme en casa me ha hecho reflexionar por el aquí y ahora y ... Mi mamá. Este enero ha hecho 8 años que mi mami no está en este plano.
Era una mujer valiente, adelantada a su tiempo, tierna, con energía. Mi madre, Antonia Cumbre Perales era una mujer que a pesar de quedarse en lo que le tocó en esta vida como ella decía, no con resinacion, sino con alegría, mi mami se reía mucho. Es lo que más recuerdo de los 6 años últimos de ella. Era una mujer lúcida, honesta y coherente. Aprendí de ella a ser la mujer que soy. Me ofreció su confianza y siempre confío en mí incluso a mi pesar. Ella y mi padre, tampoco lo olvido, me ofrecieron la música, las palabras y la pintura desde que era pequeña y eso lo agradezco cada dia.
Este es un homenaje a mi madre, a mi mama, a Antonia, a mi confidente, apoyo, a mi referente incluso en estos dias.
Te amo MAMA y desde donde estas nos miras con dulzura y amor.
