jueves, 7 de mayo de 2026


MI AMIGA CARMEN

 

     Carmen, Mari Carmen, María del Carmen...Mari incluso, tengo por suerte muchas amigas que llevan el nombre de Carmen y además de distintos lugares de la geografía española. Carmen se llamaba la madre de mi padre. Fui la primera nieta en la familia, ya había habido nietos pero yo fui la primera chica. Ella quería que me llamaran como ella, Carmen y mi madre que era una mujer inteligente, con sabiduría y con las cosas claras, dijo que no, que mi nombre sería María del Mar y no pudieron hacer nada con eso. Mi nombre es María del Mar. Me encanta mi nombre. Ninguna de sus nietas llevan su nombre ni ninguna de nosotras le hemos puesto su nombre a nuestras hijas. Será seguro por algo.

     Está Carmen, maestra ya jubilada que cuando estaba en crisis de su enfermedad cambiaba mi nombre precisamente por ese, me llamaba Mari Carmen. Cuando tenía algún momento de lucidez, me decía: Te he vuelto a llamar Maricarmen ¿no? Y le contestaba de forma afirmativa, a ella le entraba tristeza. Y yo cogiéndole la mano le decía: No importa corazón, nos conocemos y sé que lo dices desde ese lugar que solo tú conoces y ella sonreía, tiene una bonita sonrisa.

     Seguidamente, está otra amiga Maricarmen, mujer que bregó con su madre primero y luego con su padre y hermanos. No era la mayor de todos pero sí la tenían como referente porque era la única mujer que quedaba en la familia. De sonrisa suave, a media cara. Recuerdo que decía: ¡qué vamo a asé, es lo que hay! Y mi yo de hace unos 20 años le decía, pues hija se pueden hacer muchas cosas, habla con una, con este, haz lo de más allá, dile a tu hermano que eso no puede ser. Y ella me miraba de esa manera bonita, de cierta aceptación a veces confundida con resignación, que le hacía postergar una y otra vez sus propios deseos.

      Luego está María del Carmen, se descubrió hace unos años y desde entonces sigue mirando al frente sin olvidarse de quiénes y de qué tiene a su alrededor. Su sonrisa es abierta, alegre y sus ojos chispean. Ella es de las que se reinventan si es necesario, y lo hace.

    También está mi amiga Carmen, mi querida Carmen, mujer valiente, generosa, culta y con muchas ganas de vivir siendo honesta consigo. Ser, puede ser una complicación o una bendición y ella ha encontrado el punto medio para ser coherente y ser feliz. Gran apoyo y sostén en momentos duros de mi vida. Nos conocimos estudiando la carrera de Magisterio allá por finales de los 80 en el primer curso de la Diplomatura de Magisterio que empezó en el Campus de Puerto Real. No había autobuses, ni cantina, ni biblioteca, por no haber, no teníamos sillas en las que sentarnos, ni mesas. Recuerdo que el Aula de Psicomotricidad llegó a final del primer curso...un edificio en medio de los pinos, sol y muchas ganas de aprender y pasárnoslos bien. Luego nos encontramos 23 años después en una escuela, que era nuestra formación, especialidad en Educación Infantil. Y allí coincidimos trabajando unos ocho años y medio. La vocación compartida nos fue uniendo y creció una bonita amistad que perdura hasta hoy.

      Estudiando en la Escuela de Magisterio conocí a otra Mari Carmen, de un pueblo de la sierra, nos hicimos grandes amigas y la vida nos llevó por caminos distintos. Hace poco estuve en su localidad, con mi poemario ilustrado EL ENSUEÑO DE LA LUCIÉRNAGA y pensé que a lo mejor vendría a la Feria del Libro o me la cruzaría por alguna de las calles, pasé por la que era su casa.... volví sin verla. Quizás ella me verá en alguna foto o vídeo del Ayuntamiento. La recuerdo con mucho cariño.

   Continuando con las Carmen, está mi vecina Maricarmen, la del bloque de pisos donde nos criamos mis hermanos y yo. Nacimos en Sacramento, en la casa, como antes se hacían los partos. Mis hermanos ya no, ellos nacieron en el hospital. Una matrona ayudó en el parto a mi madre y nací en casa, en una de las habitaciones con grandes ventanas que daba precisamente a esa calle, en casa de mi abuela Milagros, la mamá de mi mamá. En las navidades de cuando contaba con 5 añitos, nos fuimos a la que fue nuestra casa hasta que mi mamá pasó a otro plano el 15 de enero de 2018. Recuerdo esas navidades con mucha alegría. En las fotos del evento, estoy con una camisa de cuadros y unos vaqueros. Sus majestades los Reyes Magos me trajeron una plancha, una tabla para planchar, una lavadora....y ahora pienso qué bien me lo pasaba jugando a esos menesteres que hacían las madres y mujeres. Hoy soy yo la mujer y la madre que pone las lavadoras, plancha cuando puede y tiene acumulados unos cuantos trapos. Me gusta mucho el olor de la plancha en la ropa y en las sábanas. No entiendo como se puede dormir en unas sábanas sin planchar....como tampoco el no tener corazón y bombardear algún lugar del planeta porque eres quién tiene el poder y crees que puedes hacer lo que quieras sin pensar en las personas, y en las vidas que están en esos lugares, sean cuales sean. Sigo sin entender cómo las personas pueden actuar con tanta maldad y deshumanización. Sigo sin entender la poca empatía y el juicio que destruye sin apenas conocer el cómo y para qué.

      En ese bloque de pisos, mi vecina Mari Carmen también se reía y sigue haciendo. Ella me llamaba y me llama María. ¡María...¿como vas?! María, ¿vas a venir a jugar un rato con nosotros? Ellos vivían en el segundo y nosotros en el quinto. Muchas tardes después de hacer la tarea del cole, nos íbamos a su casa. Allí vi por primera vez la tele en color. En casa la compramos más tarde. Bueno, ese día que fuimos a su casa a ver la televisión en color, estaban ellos que eran cinco, nosotros tres y algunos vecinos más de otros pisos. Fue una sesión divertida, estábamos todos alucinados con los colores y nos dábamos empujones por ponernos en primera fila para ver las imágenes que se iban sucediendo. Cosas de niñas.

      También cuento con mi amiga de la infancia, del edificio de la calle Sacramento, mi abuela vivía en el bajo y ellos en las segunda planta. A ella no le llaman Mari Carmen sino por las dos primeras sílabas de su apellido, a ella le gusta. Éramos realmente pequeñas y pasábamos gran parte del día en una casa o en otra. También había en la azotea una familia de la sierra, cercana a Málaga, Alonso y Paca y recuerdo, quizás mi memoria falle o rememore hechos o palabras que realmente no se desarrollaron así y yo... las recuerdo tan nítidamente... Yo subía hasta la casa de Alonso, iba sola, solo nos recuerdo a él y a mí. Era calvo, delgado y estaba sentado en el pasillo que daba a la galería por la que entraba el sol sin deslumbrar, una luz bella. Los escalones eran grandes para mí, era muy pequeña...él jugaba con las palabras y con melodía decía: María.. , alargando la i unos segundos, yo contestaba, del Mar; que tiene las manos de ..decía él y yo de trapo y él seguía y la carita y yo contestaba con una gran sonrisa al revés. Recuerdo eso y los carajillos que se tomaba, alguna vez yo también tomé alguno.

       De la campiña de Jerez, otra Carmen, mujer valiente, bonita y muy amada. Compartimos momentos de dibujo, de risas, de volver a nacer en una nueva versión. La sonrisa va con ella y él va de la mano de ella.

      Mi prima Mari Carmen, mujer encantadora, dulce, amable, generosa, de sonrisa bondadosa y tierna. Aunque nos vemos poco en esta pequeña ciudad donde ambas vivimos, sé que puedo contar con ella.

       Y por último y no menos importante, Carmen de la otra punta del país, zona verde por excelencia, playas amplias y una mar rompiente en el paseo central de una de las capitales de provincia, por la que escribo este homenaje a cada Carmen conocida y apreciada. Ella es pintora, es una señora con mucha experiencia en bastantes ámbitos de la vida. Es una mujer inquieta, sigue estudiando, leyendo e investigando pese a su edad, dicho por ella misma. Admiro su constancia y su respeto. Mi amiga Carmen del Norte, en nuestro grupo de whatsApp de mujeres acuarelistas, afirmaba que iba a tener la disposición de ánimo que caracteriza a Eire, (la muá ) a que tanto la admiro cada vez que deja un video.

       Mi querida Carmen, a lo largo de mi vida he estado muy enfadada conmigo y con el mundo pero sobre todo conmigo. Veía y sentía que ocurrían muchas cosas injustas, para mi forma de entenderlas, que obviamente repercutía en mí. Al igual que eso sentía también que la Vida era amable y generosa conmigo. Todo aquello que he pretendido en algún momento de mi vida me ha sido concedido, no cuando yo quería sino cuando ha tenido que ser. Esta creo que fue una de mis primeras toma de conciencia: las cosas son cuando son, ni antes ni después. Eso que dicen que el Maestro llega cuando el alumna está preparada, pues eso. Si es antes puedes que no te des cuenta y si más de sobrao, tampoco. Ahí interviene el ego, del que muchos hablan en estos tiempos. También hace referencia en la energía en la que estás. Puede que seas invisible para algunas, o ellas o tú no estáis en la misma vibración, y para ellas sois invisibles. Mi padre me decía: esta niña tó lo quiere a carajo sacao. Durante muchos años y ya entrada la juventud, no entendía qué significaba esa expresión. Luego me he reído muchísimo. En aquellos momentos me daba coraje y cuando lo manifestaba mi abuela Milagros decía: pues coge un burro y da un viaje; entonces me enfadaba un poco más si cabe. Luego pasaron los años, a veces eché balones fuera, culpé a otros de mis decisiones, ya era coherente, tolerante y constante pero seguía enfadada con todos, con todo y conmigo. Aún así seguía enfadada y aunque asumía en momentos mi parte de responsabilidad seguía eludiendo la en ocasiones. Fueron pasando los años y una cosa tenía clara, la Vida estaba siendo generosa conmigo: tenía familia y amigos que me querían, me he dedicado a distintas profesiones y en todas me he sentido realizada, en estos momentos también, tenía vivienda y capacidad económica para pagar las facturas.. y con todo eso, no estaba lo suficientemente contenta conmigo y lo que sucedía. También he vivido situaciones violentas, de acoso, de falta de respeto. Llegó un momento en que todo lo que creía que era genial, un buen día de primavera, se desplomó. A partir de ahí empezó el cambio de mi nuevo yo. En aquellos momentos no era consciente, ahora sí. Después de eso hubo un proceso de transformación importante en cómo elaboraba pensamientos, cómo expresaba lo que sentía, cómo me relacionaba, qué quería de los demás, cómo dejaba que los demás se acercaran a mí, mi actitud y reacciones ante lo que sucedía... poco a poco con esa coherencia, tolerancia, generosidad y constancia que me ha caracterizado siempre, ahhh y la sonrisa, una actitud positiva ante las cosas...personas y hechos fueron esculpiendo a María del Mar, a Mar hasta llegar a Eire.

     Todas somos una. Puedes elegir cómo prefieres llamarme, de hecho ya lo haces.

     Luego están mis amigas las Nieves, las Almudena, Macu, las María Jesús, las Mayte, Herminia, Celia, Isa, Myriam, Chari, Silvia, Lourdes.... muchas mujeres Bellas con hermosas sonrisas.

    Integré paciencia, escucha activa, empatía, amor (mucho amor hacia mí) y hacia los demás. Incorporé a la ecuación admiración, aceptación de lo que sucede sin juicio. Abracé y reconocí que soy más que mis pensamientos, más que mi cuerpo físico, más que lo que digo y más que lo que hago. A los ingredientes, añadí compasión y paciencia, conmigo sobre todo, y reconocí que me equivoco, a menudo más veces de las que quisiera. Y.. la Vida, Dios, El Universo me sigue tratando con mucho amor y mucha ternura.

       Y cuando reconoces eso, aceptas la realidad tal cual es, agradeces el simple hecho de respirar, contemplas la grandeza del ser humano, la belleza de la naturaleza...contemplas y sonríes, solo puedo hacer eso. Y vuelvo a sonreír. 

Después aparece la rendición a lo que sucede, a la gente, a lo que escuchas, a lo que ves, a lo que te cuentan de otros, al desarrollo de tu profesión, con mi hijo, mi pareja y la familia....y se produce un gran espacio amplio, luminoso donde cualquier cosa es posible.

       Y no es lo que sucede, es lo que haces con lo que sucede. Y desde dónde miras eso: desde el miedo, desde la vergüenza, desde la compasión, desde el rencor o desde la venganza, desde el que dirán o desde la nostalgia. 

Además puedes mirar desde el AMOR, desde ahí es donde miro yo. Ni es mejor ni peor, es la mía y una cosa te digo, para mí es el único lugar.


       Te miro, te sonrío, te abrazo.



 

                                                                                           Un abrazo amoroso, Eire

  


miércoles, 4 de febrero de 2026

A MI MAMÁ

 


           Desde que empezó a llover casi a diario hace ya unos meses tenía en mente e incluso lo hice, todo ello en mi mente, escribir algo sobre la continua lluvia, el sonido monótono de las gotas o el estruendo de ellas cuando la potencia aumenta. También pensaba en cómo la lluvia me ha acompañado durante muchos años cuando vivía y trabajaba en Algeciras, días enteros y semanas completas de lluvia, días y noches sin parar, con relámpagos y truenos y vuelta a la lluvia, que corría como un riachuelo entre las aceras, en aquella casa tan bonita en la parta alta del pueblo. Compramos incluso una lavadora secadora ante la imposibilidad de secar al natural y más tarde, una secadora que aún está en activo. Estuve trabajando en el Campo de Gibraltar 20 hermosos años donde aprendí mucho sobre las personas, de las relaciones entre ellas, de mi profesión como de maestra, del matrimonio, de las relaciones laborales.

           En aquellos años creamos familia y nació mi único hijo. Él estaba acostumbrado como yo a los días lluviosos y tormentosos, al correr del agua por nuestras calles, a tener velas en casa porque a veces se iba la luz y jugábamos a las sombras y al escondite. Era divertido sacar sonrisas en el temporal.  

En esos años veníamos a Cádiz, a mi querida Cádiz cada vez que podíamos y al menos una vez al mes para ver a los abuelos, estar en casa con mi madre y familia, ver a las amigas y pasear y bañarnos en la Caleta. 

        Cuando llegamos a Cádiz al paso de esos años, mi hijo ya era un adolescente. Era 2012 y empezaron las lluvias en esta nuestra querida ciudad. Cada año estas se han ido incrementando, muy lentamente. Recuerdo el segundo invierno que ya estábamos instalados, una mañana de dos días de lluvia me dice mi hijo: “mamá, ¿no decías que en Cádiz llovía mucho menos que en Los Barrios?” Y yo le contestaba, “claro cariño, cuando yo me fui en 1992 era así. Será que el cambio climático está ya afectando”. Rememoro que en el otoño de ese primer año en Algeciras, tuve que comprarme unas botas de agua, yo no las utilizaba, no hacía falta. Mis zapatos quedaban inundados de agua e inservibles de un día para otro. Me compré unas botas con tacón de cuña, negras hasta casi las rodillas, con una cremallera que ajustaba mi esbelta pierna con unas tiritas de color ¿rojo y azul? eso ya no lo tengo tan claro. Eran botas botas de agua: impermeables por fuera y calientes en el interior. Una gozada. Hasta el año pasado no he vuelto a encontrar unas botas parecidas a aquellas: impermeables por fuera y forradas por dentro. Y me trajeron estos recuerdos.

            Desde 2012 hasta este febrero lluvioso, tormentoso y ventoso que rima con precioso, ambicioso, silencioso, famoso, hermoso, misterioso y gracioso entre otros. El encontrar palabras que rimen, me resuena por lo precioso que está Cádiz incluso en estos días grises y desvaídos. Lo hermoso que es el mar agitado desde lejos, no sabemos cómo puede resultar la próxima ola que choque contra los adoquines del Campo del Sur. 

Misterioso, Cádiz en los albores de las mañanas nubosas donde la niebla no te deja ver más allá de un metro o el chirimiri ese que te va calando poco a poco y cuando llegas al destino estás mojaita como una sopa. 

Gracioso en su acepción positiva, la de afable, agudo, chistoso, cómico y no como muchas veces se utiliza el término “tú ere mu gracioso  ¿no?” o  “qué graciosiollo ere pisha”. Pues eso gracioso y famoso. 

Estamos en vísperas de nuestra gran fiesta por antonomasia, el Carnaval. Comparsas, coros, chirigotas, cuartetos y romanceros eligen su mejor repertorio para llegar a la final del Gran Teatro Falla el viernes día 12 y salir a la calle a deleitarnos a pie de calle con sus coplas, sus chistes, su crítica y sus ganas de contagiar alegría y diversión que dicho sea de paso, eso siempre viene estupendamente. 

La palabra ambicioso relacionada con nuestros deseos, emociones y sentimientos, es la energía necesaria para conseguir nuestros sueños y revulsivo para superar desafíos y poner en práctica estrategias para crecer. Y en Cádiz lo somos, mucho para el carnaval pero para otras muchas cuestiones nos conformamos con lo que hay, con cierta resignación y con poco o nada de protesta. Van sucediendo las cosas y pensamos y se dicen en voz alta, por eso puedo decirlo porque lo he escuchado en bastante ocasiones e incluso yo las he nombrado en algún momento, “¿pa qué vámo a decí ná si después hacen lo que quieren? Mira que cuando a ellos les interesa (hablando de políticos, jefes..) hacen lo que sea para solucionarlo”. “mira este o aquella que pronto ha subido (a jefe, a político, a encargado..)” y se piensa que no ha sido justo esa decisión. 

           A su vez hay muchas asociaciones que apoyan a los sin techo, personas que donan cuando pueden o pagan una cuota mensual a alguna de las muchas causas que necesitan apoyo: personas y familiares con cáncer como hoy se celebra el día, las personas con enfermedades raras, leucemias, para la investigación de estas y poder encontrar curas para los enfermos, para las mujeres maltratadas, los países en guerra, la trata de mujeres y niñas, seguro que se me olvidan algunas y otras que nos parecen incluso algunas de las causas nombradas como que está muy lejos de nuestro país y ciudad. Otras como la defensa de los polos, los océanos, las ballenas, los lobos, pájaros y otros seres sintientes en peligro...se puede pensar que son solo animales. No nos damos cuenta de que todos formamos parte de un solo planeta, la Tierra: mares, terrenos, animales, plantas, humanos somos todos UNO. 

             Y se plantea lo siguiente ¿qué hago? ¿qué puedo hacer? ¿cómo? ¿cuándo? Si a ti también te surgen esas cuestiones es estupendo, estás Viva, estás vivo. Aún conociendo posibles respuestas, como la avalancha de necesidades crece y se está donde se está, con los ingresos que tienes, viviendo en el lugar que lo haces, con la gente que convives, la cultura, la sociedad....pues eso. Hacer lo mejor que se puede en cada situación, cada día desde el corazón con honestidad, desde el respeto, con empatía y asertividad, tomando acción y compartiendo. En mi caso lo que descubro, aprendo y sobre todo, disfrutando en las posibilidades de la Vida. Sabemos, si no lo sabes aún apúntatelo, la Vida es un juego y hemos de jugarlo. Las cartas están echadas y tú decides cómo jugarlas, con quién, desde dónde y que actitud tomas ante ellas. Esto no quiere decir que sea fácil, complicado, difícil, imposible. Es lo que es y cada una, cada uno tiene sus propias cartas, familia, creencias, distorsiones, legados....y cada una, cada uno tomará sus propias decisiones, pensará o no sobre determinados temas, buscará soluciones o se presentará al mundo...

              Luego está lo de Trump, el último gobernante de EEUU y como siga teniendo esas actuaciones esperemos que desde Europa y los propios estados que representan a los Estados Unidos tomen a su vez acción, algunos lo están haciendo para el bienestar, no solo de los espacios, que también son muy importantes. Los espacios están habitados por personas, naturaleza, animales, plantas, biodiversidad y nadie puede tomar ese poder con la fuerza y violencia aunque en estos momentos sea realidad. Como dice Emilio Carrillo desde la academia de la Conciencia, existe un orden establecido con la libreta 2030 donde lo que impera es el desorden.

              Y a todo esto diréis, si habéis llegado hasta este punto, esta mujé ha estado hablando de mucho y nada de su madre, ¿no se llama el post Mi mamá? Pues viene a que las cosas están conectadas y el primer pensamiento era para mi madre, la lluvia, el viento, el quedarme en casa me ha hecho reflexionar por el aquí y ahora y ... Mi mamá. Este enero ha hecho 8 años que mi mami no está en este plano.

En el castillo de Santa Catalina en un concurso
de pintura rápida. 

             Era una mujer valiente, adelantada a su tiempo, tierna, con energía. Mi madre, Antonia Cumbre Perales era una mujer que a pesar de quedarse en lo que le tocó en esta vida como ella decía, no con resinacion, sino con alegría, mi mami se reía mucho. Es lo que más recuerdo de los 6 años últimos de ella. Era una mujer lúcida, honesta y coherente. Aprendí de ella a ser la mujer que soy. Me ofreció su confianza y siempre confío en mí incluso a mi pesar. Ella y mi padre, tampoco lo olvido, me ofrecieron la música, las palabras y la pintura desde que era pequeña y eso lo agradezco cada dia.

              Este es un homenaje a mi madre, a mi mama, a Antonia, a mi confidente, apoyo, a mi referente incluso en estos dias. 

              Te amo MAMA y desde donde estas nos miras con dulzura y amor.

En la inauguración de mi Exposición 
Luces Intermitentes en la Casa de Iberoamérica, marzo/abril 2016.


En mi exposición Entremares en el bar La Quilla, 2015.

En ECCO en la presentación de mi poemario ilustrado SERENA MAR, septiembre 2017.


domingo, 4 de enero de 2026

FIN DE AÑO, CIERRE DE CICLO, COMIENZOS

MES DE DICIEMBRE, FIN DE AÑO, CIERRE DE CICLO

              2025 para muchos ha sido un año potente, delicado, nefasto, bonito, intenso, desastroso... para cada una/uno desde su propia experiencia le hará nombrar a este año con un o varios adjetivos. De todas maneras la realidad es que 2025 hasta ahora ha tenido todos los meses del año, cada mes con los días correspondientes en el almanaque, sus días de sol, de lluvia, tormenta, de viento sur, norte, noreste y los días en los que tó los vientos se han paseado por esta mi ciudad, Cádiz: el Levante, el Poniente, el Sur, el Norte y los combinados o secundarios o terciarios, como cuando estamos con las acuarelas, vamos creando las mezclas que más nos gusten.

             Hemos llegado a diciembre el último mes del año, de todos los años y en este mes parece que ocurren hechos diferentes a otros cuando en todos, incluidos este, hay que comer, dormir, pagar facturas, celebrar algo: cumpleaños, nacimientos, jubilaciones, fiestas de la localidad donde vives, algún viaje que programes...

             Bueno, que quede claro que a mí la Navidad me encanta. Me gustan las luces, los adornos, la música envolvente, sí cierto, a veces un poco cansina en supermercados, calles y centros comerciales. Elige donde quieres ir y seguro que habrá lugares en los que los villancicos y las canciones de Navidad, ahora hay flok, blues, flamenco e incluso rap. 

             Desde hace bastante, en el mundo celebramos el nacimiento del Mesías, en la tradición cristiana, celebramos el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, precedida por el Adviento que es tiempo de preparación espiritual y oración, cantar villancicos, poner el pesebre, la Misa del Gallo donde se celebra la fraternidad, fe, familia y cultura.

             En la tradición judía, se celebra la Fiesta de las Luces, Janucá (Hanukkah) donde se conmemora la victoria de los Macabeos y el milagro de aceite en el Templo de Jerusalén con luces, comidas, dando regalos, siendo símbolo de luz, perseverancia y esperanza. 

              En el mundo musulmán existen festividades islámicas como el Mawlid, nacimiento de Mahoma o la Fiesta del Sacrificio, el Aíd al-Adha. Las comunidades cristianas árabes sí celebran la Navidad con tradicones locales y el Día Mundial de la Lengua Árabe que también celebran en diciembre.

              La tradición celta se centra en Yule, Alban Arthan y el Solsticio de Invierno, alrededor del 21 de diciembre, celebrando el renacimiento del Sol y la renovación de la vida tras la noche más larga del año, con rituales como encender el tronco de Yule,  decorar con acebo y muérdago (símbolos de la vida), encender velas, esperar el amanecer, de donde provienen muchas costumbres navideñas como el árbol de Navidad, las guirnaldas...

              Diciembre ofrece celebraciones laicas centradas en el solsticio de invierno, las Saturnales romanas con ocio, regalos, días de descanso, reuniones familiares y la solidaridad mientras que el movimiento laicista, dedica un día a ello para separar Estado y religión y proponen las Fiestas de invierno como alternativa laica a la Navidad, enfocadas en la naturaleza y actividades comunitarias, más allá del origen cristiano de la fecha. 

La Navidad ha absorvido tradiciones precristianas y se ha convertido en una festividad con fuerte componente cultural y comercial, celebrada por todos sean religiosos o no. Si las personas se permitieran lo espiritual en sus vidas, lo religioso en ellas, es sinónimo de espiritual, sensible según dos acepciones como adjetivo: 1 perteneciente o relativo al espíritu y la otra 2 dicho de una persona: muy sensible y poco interesada por lo material. Si las personas se permitieran lo espiritual en sus vidas irían más allá de su propio cuerpo, más allá de su mente y experimentarían la conexión con la naturaleza, la belleza en lo pequeño, el silencio en el ruido y hasta en el propi silencio, el encuentro con otros seres humanos o no desde esa cualidad. 

              Estos días de fiestas de Navidad han sido diferentes a los de otros años: ha llovido bastante, noches y días sin parar, ha hecho viento, EEUU ha atacado a Venezuela, ha habido ingresos hospitalarios de seres cercanos y queridos, siento mayor la tristeza y la angustia de los que me rodean y de los que están al otro lado del planeta. También siento la alegría. Eso me conmueve y alegra aunque a veces sienta la injusticia y que hay que seguir aprendiendo a convivir, a aceptar los momentos, a compartir y a celebrar.

               Me gusta mucho la Navidad y lo que ello conlleva. Cuando he ido alguno de los días me he encontrado con personas mayores hombres y/o mujeres y todos opinan que con los que faltan en el día a día para qué celebrar nada, que sí que vienen los hijos y las nueras, los yernos y las hijas, los nietos...."pero me falta ella" Me dijo un señor más alto que yo casi con los ojos en lágrima. Y le animé a recordarla y a celebrar con los presentes como cuando estaba y a darse la oportunidad de seguir adelante no sin ella, sino con su acompañamiento. Cada vez soy más atrevida en las conversaciones y terminamos los interlocutores riéndonos y deseándonos cositas bonitas.

https://youtu.be/OYU9y6yAYFU Enlace de youtube a Simple life, una melodía bella de Daniela Mlcúchová

Os dejo una imagen de ayer sábado dibujando en mi querida playa La Caleta, en Cádiz capital, hay otras muchas Caletas bellísimas en Andalucía con USK Bahia de Cádiz. Celebramos nuestro 14 aniversario como dibujantes en Cádiz, una gozada.

       Escribir, compartir lo que vivo, experimiento y siento, dibujar y pintar son mis pasiones así como mi labor como Psicóloga.



F  E  L  I  Z         A   Ñ   O              2 0 2 6


Es posible lo que sea que pienses, la única, único que puede ponerse trabas a lo que quieres eres tú misma, tú mismo.


Desde el corazón, ya sabes que es el mejor lugar, Eire.


Nota: Empezado a escribir el 17 de diciembre de 2025 y publicado el 4 de enero de 2026.






viernes, 15 de agosto de 2025

EL MIEDO Y LAS GARRAPATAS

 

EL MIEDO Y LAS GARRAPATAS.


      Esta reflexión viene a partir de un encuentro en un lugar mágico para mi amigo Ismael, en los pinares cerca de una de las playas de El Puerto de Santa María y su generosidad al compartirlo con el grupo de personas que acudimos a su invitación. Se preparó el espacio con mimo, delicadeza. Los instrumentos musicales, los cuencos, el gong.... nos situamos formando un semicírculo donde todas nos veíamos y comenzamos, después de un magnífico baño en el mar, a compartir las viandas que cada cual había traído. El mar estaba tranquilo y sus aguas, calientes. Me sorprendió bastante y la caló que llevaba no se fue aunque sí refrescó. 

      Hablar del miedo en los momentos actuales no es una novedad. Tenemos miedo de lo que desconocemos, de lo incierto de los sucesos o si al final de mes, llegará el sueldo. Hay miedos por los cambios tan vertiginosos que no somos capaces de asumir, por los propios cambios que se producen en nuestro cuerpo y un día, cuando realmente te miras al espejo y preguntas al reflejo: ¿quién eres? Ese día es magnífico, es el comienzo. 

Tenemos miedo de la cantidad de personas distintas que llegan a nuestras ciudades, invaden calles, plazas, espacios que consideras “tuyos” y que ahora no lo son tanto. Miedo ante lo imprevisto, nos enfocamos en cómo, cuando, dónde de lo que sea en el futuro y nos perdemos pensando. Miedo a encuentros con personas que no son de tu agrado o que sí lo son y un día dejan de estar. Miedo a salir de casa y enfrentarte al mundo, miedo a vivir sin miedo. Miedo a quedarte sola, solo sin nadie que esté a tu lado. Miedo a enfrentarte a tu pareja, a tus hijos, amigas, a tu jefa. Miedo al miedo. 

      El miedo es una respuesta adaptativa que prepara al cuerpo y a la mente para afrontar situaciones peligrosas o que las consideramos como tales, puede generar estrés crónico si se experimenta con frecuencia o intensidad y no somos capaces de cómo gestionarlo. Después de la gustosa y deliciosa cena, apareció el miedo.

      El miedo se activa ante diversas amenazas y produce una serie de respuestas tanto fisiológicas como psicológicas, nos prepara para la supervivencia ante situaciones percibidas como peligrosas. Fisiológicamente se acelera el ritmo cardíaco, aumenta la presión arterial, la respiración se vuelve más rápida y superficial y los músculos se tensan. Psicológicamente, la atención se centra en la fuente del miedo para evaluar  la amenaza y puede haber cambios en la conducta dependiendo de la percepción del peligro, como la inmovilidad o la necesidad de escapar. 

      El miedo se produce en la amígdala cerebral, uno de los muchos órganos que tenemos en nuestro templo, el cuerpo. Este órgano también está vinculado a la memoria emocional. Recuerdos asociados al miedo se almacenan con una mayor intensidad, ayudando a evitar futuros peligros similares. El hipocampo contextualiza el miedo, el córtex prefrontal da información cognitiva y social al respecto y el hipotálamo activa las respuestas de huida o lucha. Aspecto este enraizado en nuestros órganos de cuando el ser humano debía de huir de los depredadores, de la naturaleza, las inclemencias del tiempo atmosférico. El miedo está estrechamente relacionado con la ansiedad emocional, que surge como  resultado de amenazas futuras que se perciben como incontrolables e inevitables. Esto ocurrió cuando al recoger las fiambreras, los platos, los plásticos de patatas, picos y demás se quedaron al descubierto las telas utilizadas donde nos sentamos y compartimos los variados condumios. Los miedos y fobias pueden manifestarse en varias formas, desde el temor irracional a objetos o situaciones específicas hasta el miedo al cambio y a lo desconocido. La comprensión de estos temores ayuda a abordar las preocupaciones subyacentes que afectan la vida diaria. Hay fobias específicas como a las serpientes, cucarachas, espacios abiertos o cerrados... en este caso a las garrapatas, infundada o no donde se suele experimentar ansiedad intensa que puede llevar a evitar situaciones y esta intensidad del miedo es tal que supera el peligro que representan estos estímulos. Apareció un temor de alguna manera irracional que hizo que lo que se tardó en montar en más de una hora quedara recogido en bastante menos y solo permanecieran en el lugar una cuarta parte de los asistentes. Algunos de los participantes habían tenido experiencias anteriores con garrapatas y afirmaban con convicción que esos seres diminutos que se desplazaban por las telas lo eran. Unos minutos antes nos acabábamos de levantar, recogiendo tranquilamente los alimentos y en pocos segundos desaparecieron telas, personas, bolsos y corrieron duna abajo desapareciendo. Literal, desaparecieron.

       Existen también en algunas personas, el temor al cambio y a lo desconocido. Las garrapatas para muchos lo eran, lo único que se tenía en la mente es lo que nos habían contado, lo que otros nos había dicho y la repulsión por el propio animal. Estos seres, las garrapatas, ectoparásitos, ácaros visibles a simple vista pero debido a su pequeño tamaño con frecuencia son difíciles de detectar.  Se alimentan de sangre de animales y humanos. Su picadura es dolorosa y a veces puede transmitir enfermedades, la combinación de potencial daño y la sensación desagradable de ser picado  por un parásito puede desencadenar el miedo en algunas personas, como ocurrió aquella noche. Algunos de los asistentes habían recibido alguna picada y todos, incluida yo contamos alguna anecdóta de algún amigo que le hubiera pasado algo. La mía se remontaba a cuando estaba en los scouts y un compañero del grupo le picó una, esa  es otra historia. 

       El bioquímico y escritor abulense David González Jara, en el diario El Norte de Castilla escribió que “no es tan fácil que una garrapata nos transmita una enfermedad” por lo que no hay que tenerles más miedo del debido. Dependiendo de la fase en la que se encuentre el animal, habrá más probabilidades de que este contagie o no algún virus o bacteria. 

Lo que sí es cierto que entre los comentarios de una y otro, se veían correr como “arañitas” por las telas y el pavor de la mayoría a que nos picara...el grupo entró en pánico y la mayoría “salió por patas” nunca mejor dijo. Ahora en tu boca se dibuja una sonrisa. David sigue apuntando que “la garrapata tiene tres fases en su vida. Hay una inicial, en la que son muy pequeñitas, y en la que no transmiten ninguna enfermedad porque nunca antes han picado a organismo alguno. Una vez producen un mordisco, caen al suelo y se desarrollan, pasando a la segunda fase, de un tamaño algo mayor». Las garrapatas corren pero no saltan ni vuelan., se desplazan caminando y trepando, buscando lugares altos como pastos y arbustos para esperar a un huésped y alimentarse de su sangre. Trepan y caminan activamente. Alguien del grupo aseguró que aquello que se desplazaba rápidamente y que había acudido por la comida, eran garrapatas. Se avisó también que  había que revisarse cuando llegáramos a casa sobre todo detrás de las orejas, ingles y cabello, así como las costuras de las ropas utilizadas. Como una ha trabajado durante muchos años en Escuelas Infantiles con pequeños de 0 a 3 años, tiene experiencia en "bichitos que chupan sangre". Raro era el curso donde al menos 2 o 3 veces teníamos tirápteros conocidos generalmente como piojos. Nos picaba a todos el cuerpo y las melenas las recogíamos con gomas o pinzas. Cuando nombraron a las garrapatas, que no he visto ninguna, solo en algún perro callejero con triste  y costosa cuando ya están gordas a punto de explotar. 

Debido a las lluvias, «hay una cantidad de artrópodos exagerada. Pero «¿miedo a la garrapata? Ninguno», asegura David González Jara, que afirma que «en absoluto debería haber alarma». La Junta de Andalucía también advierte en un díptico molón cómo, cuando, qué hacer y que aquí en "Andalucía podemos encontrarla en cualquier época del año, siendo especialmente frecuentes en primavera, verano y otoño". La mayoría de las picaduras de garrapatas son inofensivas. El pronóstico va a depender del tipo de infección que pueda haber portado la garrapata y la prontitud con la que se haya iniciado el tratamiento apropiado. Si lo picó una garrapata que portaba una enfermedad, pueden presentarse efectos de salud a largo plazo, incluso meses o hasta años más tarde. 

         Regresando a nuestro encuentro músico-poético-astrológico, sí porque no es lo he comentado con tanto bicho, el objetivo era pasar un rato agradable, en un enclave privilegiado y sagrado, escuchar música de los cuencos tibetanos de Ismael @ismael.barranco.valle, cantar entre todas, acercamiento a la Astrología de la mano de @rikamartinex7 y delitarnos con poemas propios del poemario ilustrado El Ensueño de la Luciérnaga de una servidora. Finalmente los que tenían más tiempo, entre una cosa y otra pasaba de la media noche, los más conscientes, los que apostaron por la música, el momento presente, seguir celebrando la Vida y compartiéndola siguieron en otro lugar que también se transformó en sagrado y único. 

          Miedos tenemos todas, todos, todes, lo que haces con eso que te ocurre, en este caso el miedo, es lo que cuenta. Si reaccionas hay unas consecuencias. Si asumes lo que sucede, valoras y entonces decides, ocurren otras cosas. Siempre puedes decidir desde el miedo o desde el amor. Algunos de los participantes lo hicieron desde el miedo. Otros, desde el Amor. Además ya sabéis que es el mejor lugar. Si no sabes cómo, pregúntame. 




Dibujo realizado in situ.




Lugar sagrado y mágico





Referencias: Diario El Norte de Castilla, Página del Aerosol Repelente de Insentos VOOF! Deep Woods, MedlinePlus, Información de salud para usted, #Respet Zoetis, Diptico de Junta de Andalucía sobre las garrapatas, video de una de las asistentes.

Desde el corazón, Eire 

miércoles, 13 de agosto de 2025

 


        MATASUEGRAS

        Y a cuento de qué viene el matasuegras en verano. No tenéis por qué saberlo y quiero compartirlo con vosotras, vosotros. Ese simple juguete, en una celebración de onomástica, a mitad de julio, la necesidad de expresarme. 

        Según el diccionario, matasuegras es  un tubo de papel enrollado con una boquilla en un extremo. Al soplar con un silbido se desenrosca generando un sonido fuerte, repentino y brusco. Se utiliza para hacer ruido y gastar bromas. En castellano, acabó la denominación de ese artículo de cotillón y pasó de ser “lengua de suegra” a un “matasuegras”; muchas personas lo usaban para asustar a las abuelas o madres políticas, sobre todo cuando estaban adormiladas. 

        Sobre todo a final del siglo XX era junto a unos juguetes de madera y luego de plástico que giraban cuando asidos de un palo en la mano, se le daba vueltas y sonaban de manera ruidosa y estridente (no recuerdo cómo se llaman exactamente), los triquitraques que eran fósforos pegados en tiras de papel bastante gruesos y se golpeaban contra el suelo y salían chispas, nos encantaba y también daba un poco de susto. O el juego de la bola loca, el hula hoop, el balón de siempre...

        Para utilizar el matasuegras solo hay que soplar y un acto tan simple y sencillo no lo es para quien está convaleciente de alguna enfermedad o no puede por su limitada capacidad pulmonar.

       Un espacio diferente, una amiga muy especial, un entorno cuidado para su celebración, un amor generoso, incondicional, el tenerse uno al otro,  hace que la Vida cobre sentido y más allá de su mirada, está todo lo demás.

       Mi madre decía “¡¡para morirse solo había que estar vivo!! y yo le decía: Anda mamá qué barbaridad. Con los años aprendí los significados que podría tener la frase. Para lo que sea, hay opciones de una u otra cosa o de varias si se diera el caso. 

       En esta ocasión lo que tomo de la expresión de mi madre es el significado de que sabemos que hoy, que escribo esto y tú, que lo leas cuando sea, solo existe este instante en que yo escribo y tú lees y que lo demás, es añadidura. Para que haya día existe la noche, para el viento está la calma, para la lluvia, la sequía, para la muerte, la vida; para la salud, la enfermedad y podría seguir nombrado contrarios, se haría largo y tedioso. No es lo que pretendo.

       La Vida sorprende. Google apunta que “sorprender” es conmover, suspender o maravillar con algo imprevisto, raro o incomprensible. Tienes proyectos o no, el curro que crees que es para siempre y suceden situaciones que no esperas y te cambia la vida en un pis pas, familia, gente a la que visitar o llamar por teléfono, visitar ciudades nuevas, quedar con amigas, amigos...buscar curro, hacer cursos online, cuidar de familiares mayores: mamis o papis o tías, tíos... en fin que tu tienes organizado tu MUNDO  y ocurre algo, a veces un simple aleteo y el castillo desaparece. Lo que sí importa y es importante el apoyo de las personas que tienes a tu lado, su cariño, amor y entrega, el aceptar lo que va llegando aunque no sabes nunca cuál va a ser el final ni qué viene después. Los acontecimientos se suceden unos a otros como en una rueda de molino y lo que ocurre en cada vuelta es un viaje en la montaña rusa de pensamientos, emociones, sentimientos en la que se convierte tu actualidad y la de los que te rodean. La incertidumbre, los tiempos sin tiempo, la espera sin saber a ciencia cierta si volverás a verle. El miedo, la locura de lo que ves que se te avecina, el llanto silencioso y la enorme tristeza del pensamiento por la pérdida aunque no sea evidente. Anticipamos recuerdos, dolor y ciertos sufrimientos que nos llevan a niveles de pensamientos que nos obligan a pensar de nuevo,  lo que no queremos y a menudo, no somos capaces de detenerlos. Y solo hay que parar, pararse y escuchar, escucharse.

       Otras veces, sí. Otras veces, sucede la Vida y aunque en un primer momento sorprenda, reconoces que es como tiene que ser. Dentro de la injusticia, del dolor, de la alegría, tristeza...ríes, lloras, suspiras, te reconfortas y agradeces o no, no pasa nada. Es valiente sobreponerse a lo inesperado y a la adversidad.

       En un momento dado que tampoco cuantificas, ya no piensas ni siquiera en lo que ha pasado para llegar hasta este momento, un instante donde solo existe el presente, el ahora y mira que nunca has sido de esas cosas del presente, la meditación ...eso no es para mí has pensado en alguna ocasión. Y en las circunstancias actuales, precisamente el quedarte en el momento presente con la paciencia, la constancia, la fe, el amor, el dibujo y bueno, la ayuda médica, los especialistas, tratamientos y el día a día donde cada uno es una  oportunidad de Vida, de agradecer, de tenerte cerca, de poderte mirar ya que puedes abrir tus ojos, de conversar ahora que ya puedes ir expresándote con las palabras. 

       El dibujo, los colores, la motivación de encontrarme, encontrarnos mejor. Para dibujar he de tener fuerza en la pinza del dedo índice y el pulgar. Eso tiene su proceso al igual que para soplar, en este caso con el matasuegras que irrumpe con su sonido chirriante y potente que promueve la algarabía y el jaleo. 

      Hubo algarabía y jaleo, regalos, abrazos, ánimo festivo en un espacio diferente donde la Vida se renueva a cada momento. Comimos tarta y bebimos espumoso para brindar por mi amiga, para brindar con los amigos, para brindar por nosotras y por cada uno, una que compartimos aquella celebración.

     Gracias querida Carmen por Ser, por compartir por ir recuperándote poco a poco y permitirme estar en tu vida. Desde el corazón, Eire.

 


 

miércoles, 2 de julio de 2025

EL DESPUÉS DEL DÍA DESPUÉS DEL DIA DESPUÉS

 


        

        Siguen pasando los días y sigue siendo el día después del día después del día después del día después.... así sin coma ni otro signo de puntuación hasta el final de la página o el comienzo de una nueva. Empecé a redactar esta entrada hace más de 2 semanas, allá por mediados de junio,  y aún se resiste.

       Al principio no encontraba las palabras, el día después. En el momento que estaba sucediendo las palabras eran expulsadas por mi boca atropelladamente junto con la de los otros en la conversación. A veces las mías ganaban terreno no por alzar la voz sino porque no callaba y el discurso era fluido y pareciera que lo que dijera tenía sentido. 

Flores para la calma, de la Isla de Tarifa.


         Lo tenía y lo tiene para mí. Los demás que escuchaban miraban expectantes, algunos con los ojos abiertos y en silencio mientras mi disertación se alzaba en solitario. Alguien apostilló algo pero lo cierto es que nadie sabíamos nada y las especulaciones en aquel momento se movían desde el miedo, abandonamos el puesto ocupado ya que no había internet y los ordenadores son principalmente nuestro utensilio...Los "enteraillos dijeron: nos vamos, no se puede hacer nada. Y si mañana sigue la cosa igual, no venimos". Ea, así sin más preguntar a coordinadores, jefes o quién estuviera por encima en la escala. De hecho algunos así lo hicieron, cogieron su bolso y se marcharon, sin importarle mucho quién ni qué dijeran. Hablábamos todos y nos mirábamos ansiosos ante las respuestas de los otros. Hoy apenas se habla de lo sucedido.

         Lo expresado aquel día lo sigo manteniendo. ¿Verdad verdadera? Para nada, cada una y uno ha de escuchar, ver y leer, para luego sacar sus propias conclusiones. Para mí fue un ataque tecnológico hacia lo que creemos nuestra "sociedad bien controlada". Un ataque contra lo que produce, como comprobamos, inestabilidad: corte de luz y en algunos lugares, corte de agua. Ese simple gesto hizo que en la mayoría de los hogares no hubiera ese día algo caliente porque no había luz: vitrocerámicas, frigoríficos, microondas, hornos.... no funcionaron en la mayoría de las localidades hasta las 21 horas y en algunas, pocas, hasta el día siguiente. Las pérdidas económicas en bares, restaurantes y supermercados pudo ser nefasta. Lo cierto es que no lo sé, nadie ha hablado de eso ni siquiera los propios interesados. Algunos restaurantes vendieron platos refrigerados antes de que la caló los estropeara, una suerte que no hiciera la caló de estos últimos días, escribo este último repaso al texto el 1 de julio. Quizás hoy, hay personas que no pueden encender un hornillo o la vitrocerámica por falta de electricidad en su domicilio.

         Hasta ahora aún no han acordado ni decidido que ocurrió realmente aquella mañana. Aún están delibernando los expertos.  Lo que voy a narrar no es nada comparable, en el primero era muy pequeña y estábamos en los años del comienzo de la democracia, luego era una joven y ahora recientemente, con el covid soy una mujer madura y en todos los casos, hubo mucho revuelo mediático y miedo. Ese no ha cambiado a lo largo de los años y en el transcurso del tiempo. Los mayores estaban asustados, el gobierno sin dirección clara, la desinformación, la falta de la misma y el miedo de lo que pudiera suceder, hizo que este, el miedo,  se instalara en algunas mentes y corazones. El primer acontecimiento fue en 1978, ese día se suspendieron las clases, en la televisión había música, dibujos animados y fiesta. En 1991 con la guerra de Irak muchos hablaban de una tercera guerra mundial, se hizo aprovisionamiento de alimentos, en los gobiernos de los distintos estaments: ayuntamientos, andaluz, español.. las consignas no estaban claras y había mucho miedo y terror a lo que pudiera pasar que no era controlable por los de a pie. Vuelven a salir los que hablan de la tercera guerra mundial. En 2020 nos encerraron a todos, a algunos antes que a otros y durante mayor o menor tiempo. Se paró la vida "organizada" que se tenía. Los niños pequeños perdieron sus primeros meses de contacto con las personas que es con quien más aprenden porque los humanos somos seres sociales. Luego los de 7 a 10 años, y los adolescentes y los jóvenes. Se paralizaron clases y la universidad, se creía que íbamos a cambiar formas de relacionarnos, de mayor respeto hacia una y uno mismo, hacia los demás, la madre tierra, las plantas y los animales.... y en fin, conocemos cinco años después en qué punto estamos del retroceso o del avance, según se mire.

        Desde 2023 hasta ahora, julio de 2025, han sucedido muchas historias fuera de Europa, dentro de ella, en España, Andalucía, en Cádiz, fuera de mí y también dentro.  Con las masacres ingentes y activas en distintos lugares del mundo. La guerra de Ucrania con el trigo, anteriormente Italia y España con el aceite de oliva, la guerra en Gaza es que no hay nombre para lo que está sucediendo y la estamos viendo en tiempo real, eso es lo más grave, tormentoso y triste a la vez. 

Construcciones militares del siglo XX abandonadas en la Isla de Tarifa.


      Y hay mucho revuelo mediático y artistas y asociaciones declamando un basta ya y ¿hasta cuándo? Y el gobierno y los del resto de países, qué hacen. Como individuos podemos preguntarnos ¿qué se puede hacer?,  qué hacen nuestros gobiernos, Europa... hay mucho escrito y no soy una entendida. Os dejo la pregunta y contestad si podéis. A veces no hay palabras y las acciones son complicadas de organizar.


      Hace bastante tiempo que pienso, hablo y decido desde el Amor y el corazón, es la mejor forma de afrontar lo que nos sucede se considere esto positivo o negativo. Realmente no hay signo en lo que acontece, solo el hecho y ante eso que sucede, decidir qué es lo que quiero, desde dónde, cómo lo tomo y que hago con lo que ocurre. 

      En estos momentos tenemos en la ciudad donde vivo, Cádiz, huelga del metal y de autobuses. Han vuelto las barricadas, las manifestaciones, los geos por barrios y avenidas de la ciudad trimilenaria. Ya en 2019 en primavera también hubo movilizaciones y a finales de los años 80...cuando estudiaba en la universidad y debía coger el autobús para ir al emplazamiento de la incipiente Universidad de Cádiz en el ahora Campus de Puerto Real.

       Como entonces, gaditanos a favor de los puestos de trabajo, otros que lo hagan sin fastidiar el desplazamiento y la tranquilidad de los demás. Como entonces, contenedores quemados, gente corriendo por las avenidas, manifestaciones, los antidisturbios, destrozos en el mobiliario urbano, heridos....situación penosa y costosa el llegar a esos extremos donde la comunicación es primordial y el deseo de la mejora salarial, horarios y salarios dignos, entendimiento entre trabajadores y patronal... tampoco entiendo mucho de esto. Y lo que todos queremos son puestos de trabajo con horarios dignos, poder pagar las facturas a final de mes, estar y pasar tiempo con nuestras familias, estabilidad laboral que nos lleve a otra estabilidad emocional, relacional y económica. Todos en cualquier país y momento de la historia del ser humano. Aún no han llegado a acuerdos y los representantes sindicales de los distintos trabajadores se han dividido, como en otras ocasiones, fraccionando opiniones, enfrentando a trabajadores, quebrando decisiones y enquistando la cuestión. Esperemos que se solucione a la mayor brevedad y los trabajadores encuentren beneficios. 



A veces se buscan faros que nos alumbren, o que nos lleven a algún puerto en el que descansar, o nos descubran orillas distintas en las que recalar y descansar por un tiempo. Sabemos y si aún no lo has descubierto, llegará su momento antes o después, que el único puerto al que llegar eres TU. Desde ahí, desde tu propia esencia puede otear barcos, cormoranes, charranes, albatros, gaviotas, orillas....visitar playas, atracar en islas, navegar mares desconocidos para ti, observar pájaros diferentes y regresar siempre a ti, siempre a ti, a casa.


           Y sí, yo creo en los milagros. En el milagro de la vida, del amor, en la calma, en la libertad de tomar tus propias decisiones, en la belleza silenciosa de las flores, en la mirada de una niña o en la de un adolescente. Creo en las personas, en su capacidad para tomar las riendas de su vida, para reconocer los pequeños cambios y señales que le acercan cada vez más a sí mismo, creo en la bondad y la ternura de los gestos, de los serres humanos, en cómo se pueden modificar pensamientos y como disfrutar de una vida plena desde la consciencia. 

           Agradecida de que hayas llegado hasta aquí. La Vida es un juego para re-conocernos, re-conectarnos, así que juguemos donde todos y todas tenemos cabida. 

          Somos Uno y lo que sucede a uno, al resto, le salpica, le aborda, le influye, le conecta. 

          Disfruta de este miércoles, desde el corazón, ya sabes que es el mejor lugar.

          Un abrazo amoroso, Eire 










viernes, 3 de enero de 2025

 

Nuevo viaje

  


      Cada movimiento, encuentro, desplazamiento, mirada incluso cada respiración nos lleva a un nuevo viaje, al menos a mí sí. Un viaje de 2 segundos, 6 minutos, 4 horas, 8 días, da igual el tiempo Y en el vivir, en el momento que se presenta, hay viaje como decisión, afrontamiento, apertura, esperanza, quietud, disfrute.

      La pelicula Tu mejor amigo: un nuevo viaje que vi el otro día, trata del mejor amigo del protagonista que es un perro. Cuando este siente que ha de marcharse por primera vez, abandonar este mundo, le promete que va a cuidar de su nieta. Hubo un problema con su hijo que murió antes de que naciera el bebé y luego su mamá se marchó con ella sin dejar que los abuelos estuvieran presentes en sus vidas.  El perro muere y renace en varias ocasiones, viajes, en distintos tipos de perros, razas y tamaños. Él sentía que llegaba su momento y se despedía con una mirada o con dejarse acariciar bajo las orejas. Eso le gustaba mucho. Su dueño siempre supo que era "Gran jefe", como él lo llamaba, en cada ocasión que se lo encontró. El tiempo de Kronos y el tiempo de Kairos ocurren a la vez y no son lo mismo. Os hablo de esta película que vi estos días porque me hace volver al principio de mucho, todo o nada, no sirve.

       Al venir de estar unos días con mi amiga, conduciendo por la carretera, una por la que paso a menudo. La transité durante más de 20 años al menos una vez al mes y luego un poco menos y en los últimos tiempos casi como antes, puede que cada dos meses enfile el camino al Campo de Gibraltar por la carretera que da al Pedroso en el cruce a Paterna. Allí entre Algeciras y Los Barrios después de más de 10 años nos hemos encontrado artistas para compartir nuestros trabajos y crear proyectos juntos como con Recrearte y FermertArte. Otras veces recorro el mismo trayecto parándome casi siempre a estar con alguna amiga o amigo en Algeciras y luego, sigo camino a Málaga, donde está mi otra amiga que nos conocimos mientras trabajábamos juntas en una escuela infantil. Pues a la ida de este viaje en diciembre a Algeciras empezó a llover bastante, el limpiaparabrisas no podía parar. Pensé: no traigo botas de agua, ni paraguas ni chubasquero. En Algeciras estaba nublado y apenas algún rayo de sol se colaba entre las nubes. Pudimos tomarnos un té precisamente al encuentro de esos rayos calentitos y luminosos.  En Málaga el cielo lucía celeste, sin nubes y bueno, hacía frío, 26 de diciembre ha de hacer frío, si no.... sí que deberíamos a empezar a preocuparnos por el tiempo climático. A la vuelta, que es lo que os quería contar, un folio en blanco, una conversación abierta, unos oídos para escuchar ..y me lanzo ahí, hala a charlar.

A la vuelta de este viaje tan entrañable de reencuentro, de risas, de bailes, de conocer gente bonita venía conduciendo sintiendo lo agradecida que me sentía por poder compartir con mis amigas y amigos momentos y que ellos también lo quieran hacer conmigo aunque tardemos meses en volver a vernos. Y la belleza del paisaje, del campo, los árboles, el atardecer que teñía de amarillos y anaranjados los montes, una gozada. Una gozada visual, sensitiva y emocional. Así que dejando atrás la autovía y entrando en la carretera comarcal camino de Puerto Real, los árboles y el verde paisajistico impregnaban el trayecto de vuelta a casa. Es un placer ir al lugar donde alguien te espera, o a donde te encaminas. Regresar al hogar es una gozada de felicidad y rendición. Ahí sabes que todo está bien: sin juicio, sin malas caras. Puede que en otros lugares y con algunas personas puedas sentirte así pero en casa, me refiero a la física, es donde realmente me siento cómoda y protegida. Da igual si es en propiedad, alquiler o vives en una habitación compartiendo piso, si ese espacio lo consideras propio en él te sientes a gusto, genial. ¡¡¡Enhorabuena!!!   

         El viaje, sí. En cada salida o etapa de este viaje, que es nuestra vida, hacemos planes individuales o con compañeras y compañeros, otras personas, gente con la que compartes aficciones y resulta que trabajas al día siguiente de llegar y como tenías planes para la tarde noche, hiciste una previsión horaria y se truncó y saliste casi 3 horas más tardes del curro y ya estabas tan motivada que no descansaste, tampoco te hacía falta si no te hubieras quedado dormida encima de las pinturas. No lo hiciste. Esa noche no habías planeado nada para los días siguientes. Para esa noche la Vida te tenía preparada una bonita sorpresa y para los días siguientes, también. Así que tanto uno como otros fueron sucediéndose de manera natural. Al día siguiente de la primera bonita sorpresa pillé un constipao tremendo como hacía bastante que no recordaba. Tu mente se trasladó a cuando te mudaste a Cádiz, hace ya unos años y por la navidad de 2012 o 2013, había una quedada para dibujar a la que no pudiste participar y los compañeros, después de dibujar, se fueron a tu casa a tomar el psiquilabis oportuno. Mañana también hay una quedada, la de primero de año, que te encanta: es en la playa de La Caleta. Aún no tienes certeza si podrás participar en el encuentro o no. Tienes mocos en la garganta, ¡¡¡qué variedad de colores!!! podrían tranquilamente orientar para la creación de una nueva paleta de colores “internos” nunca mejor dicho: verdes brillantes, amarillos, anaranjados, rojizos, vejigas... Dolor de garganta, congestión nasal, dolor de cabeza, de pecho, dolor de lumbares, nada de hambre, raro en ti. Esto te sorprende mucho porque no te recuerdas sin apetito. Así que llevas 4 días sin comer sólido apenas nada, solo líquidos principalmente agua y miel y limón...escuece la garganta. Consultas en google los síntomas que tienes, y eso que no sueles hacerlo, con la gripe A, alguien te dijo que hay mucha gripe, gripe A y covid. Con lo del covid me estuve riendo un rato. Los síntomas coinciden con lo de GRIPE, así con letras mayúsculas y color resaltante parpadeante. Tuve también fiebre, un panorama estupendo. Un fin de año diferente. Un comienzo de año nuevo distinto. El plan se creó solo e invitó a quién quiso, a mí. Así que estos días y quizás alguno más seguiré recluida en casa con los mismos síntomas hasta que estos se calmen y el cuerpo vuelva a su “normalidad”, bendita normalidad. ¿Qué es la normalidad? Para mí que no me duelan las lumbares ni la cabeza, que ahora me molestan las 2 bastante. Que tenga energía y ganas de hacer cositas, que en estos momentos solo me apetece dormitar, echarme sobre un lado de mi cuerpo, luego sobre el otro, luego con la espalda apoyada completamente... lo que no quita que entre postura  y postura tenga que elevarme para toser y echar los mocos, o que no me despierte la tos, o la sensación de inquietud en todo el cuerpo como si buscara algo o a alguien, o el transistor en la cabeza. Curioso, no hay nada como buscar el sinónimo o el significado de una palabra que es parte de tu vocabulario habitual y no te has decidido a  explorarlo con anterioridad y descubres que para nada tiene el significado que tú le das. ¿Será por eso por lo que muchos se quedan mirándote sin decir nada? Bromas aparte. La palabra transistor la he escuchado siempre en casa de mis padres y pensaba era una radio pequeña. Resulta que llaman transmisores a un tipo de dispositivo electrónico semiconductor, capaz de modificar una señal eléctrica de salida como respuesta a una de entrada, sirviendo como amplificador, conmutador, oscilador o rectificador de la misma. Es un tipo de dispositivo de uso común en numerosos aparatos, relojes, radio, televisión.. Cuando era pequeña había pocos canales en la televisión y a veces no se sintonizaban de manera adecuada y se escuchaba un zumbido machacante, repetitivo, incansable. Cuando a veces me ha dolido la cabeza como en esta ocasión he expresado “como si tuviera un transistor en la cabeza” y quizás no andara muy descolocada. Si es un dispositivo semiconductor produce chispa, puede amplificar, commutar...en fin a partir de ahora reservaré esta palabra que era muy apreciada por mí para su uso correcto.

         

           Las señales están para indicarnos algo que se ha de respetar/hacer/algo consensuado. En esta carretera la señal de tráfico indica que se prohibe ir a más de 70km/h. Lo cierto es que nadie la respeta, el tramo no es demasiado complicado pero en otros tramos sí, el no respetarlo puede hacer que el coche se tambalee. A lo largo de nuestra vida y en nuestro día a día recibimos señales de mucho tipo y sobre mucho aspectos que nos concierne. Solo hemos de estar atentas y atentos a lo que nos quiere comunicar, avisar, prevenir, darnos cuenta de algo... cuando tomes conciencia de eso, lo sabrás. 

    Después de estos 4 días de mal descanso, dolores, tos, mocos, irritación nasal y en la garganta vengan otros de más calma, de seguir escribiendo y pintando. Esas dos actividades me devuelven a la calma, me producen serenidad y me hacen sentir bastante bien, que estoy conectada conmigo y con lo que quiero.

       El viaje, sí. Pudiera pensarse que el viaje acaba en estos días, para algunos quizás, estás de vuelta a tu ciudad, con la rutina en breve de curro y demás...pues vale. El viaje empieza cada día que te levantas porque es el único que existe y lo único que tiene entidad. Lo de ayer pasó y no existe. Si lo traes al presente y eso que ocurrió no fue de tu agrado volverás a sufrir y a dañarte como entonces, haya transcurrido 1 día, 1 mes o 10 años. El otro ya no se acuerda de lo que ocurrió y de lo que te hizo o dijo y tú aún sigues dándole vueltas. Si piensas qué vas a hacer mañana, con quién vas a quedar, que tienes que hacer, compras, alguien a visitar...sientes estrés y ansiedad porque no llegas como te gustaría. Te exiges demasiado, yo también a veces. Por eso prefiero quedarme en el momento presente, en este que estoy escribiendo estas palabras con el dolor de garganta y la nariz congestionada por los mocos. La cabeza está como encendida, activada y me cuesta que frene y se quede al margen del ruido. No sé qué va a pasar después, ya os contaré.

   Sigue el viaje de una misma con una misma, con nuestros logros y fracasos, nuestros anhelos y deseos, lo que creamos, aparece y se queda, lo que sabemos que puede ser y aún no ha llegado el momento, lo que sonreimos y lloramos, por lo que apostamos y por lo ya no invertimos nada de nuestro tiempo ni atención. El viaje de una misma con una misma siempre es hacia el interior y desde ahí existe la posibilidad de lanzarte al vuelo de las mariposas, las libélulas, los halcones, cernícalos, abejas, tórtolas, charranes, cormoranes, gaviotas, gavilanes... lo que seas y como decidas, será lo adecuado.

    Estos días han favorecido el descanso de mi cuerpo, parar con actividades propias de tareas domésticas, compras en el súper, algún regalo, serán en otro momento. Vivir cada instante tal cual se presenta es toda una aventura.

    Disfrutad de estos días, de las personas que os aman y a las que amáis, de los lugares que os gusta visitar, de la belleza del mar y la montaña, de lo que os motive, a mí la pintura, el dibujo y la poesía. Celebrar el Nuevo Año y lo que dejáis atrás que ya no os aporta y empaparos de la Luz divina del Niño Dios. Agradecida de que hayas leído hasta el final esta reflexión.

      Mi compañero y amigo Antonio me regaló en estos días esta canción de Silvio Rodríguez "CANCIÓN DE NAVIDAD". Disfrútala.  https://youtu.be/wXkTNKEMX14?si=7Mh4c-48y3QNWGE-

     Un abrazo amoroso, desde el corazón, ya sabes que es el único lugar, Eire