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viernes, 3 de enero de 2025

 

Nuevo viaje

  


      Cada movimiento, encuentro, desplazamiento, mirada incluso cada respiración nos lleva a un nuevo viaje, al menos a mí sí. Un viaje de 2 segundos, 6 minutos, 4 horas, 8 días, da igual el tiempo Y en el vivir, en el momento que se presenta, hay viaje como decisión, afrontamiento, apertura, esperanza, quietud, disfrute.

      La pelicula Tu mejor amigo: un nuevo viaje que vi el otro día, trata del mejor amigo del protagonista que es un perro. Cuando este siente que ha de marcharse por primera vez, abandonar este mundo, le promete que va a cuidar de su nieta. Hubo un problema con su hijo que murió antes de que naciera el bebé y luego su mamá se marchó con ella sin dejar que los abuelos estuvieran presentes en sus vidas.  El perro muere y renace en varias ocasiones, viajes, en distintos tipos de perros, razas y tamaños. Él sentía que llegaba su momento y se despedía con una mirada o con dejarse acariciar bajo las orejas. Eso le gustaba mucho. Su dueño siempre supo que era "Gran jefe", como él lo llamaba, en cada ocasión que se lo encontró. El tiempo de Kronos y el tiempo de Kairos ocurren a la vez y no son lo mismo. Os hablo de esta película que vi estos días porque me hace volver al principio de mucho, todo o nada, no sirve.

       Al venir de estar unos días con mi amiga, conduciendo por la carretera, una por la que paso a menudo. La transité durante más de 20 años al menos una vez al mes y luego un poco menos y en los últimos tiempos casi como antes, puede que cada dos meses enfile el camino al Campo de Gibraltar por la carretera que da al Pedroso en el cruce a Paterna. Allí entre Algeciras y Los Barrios después de más de 10 años nos hemos encontrado artistas para compartir nuestros trabajos y crear proyectos juntos como con Recrearte y FermertArte. Otras veces recorro el mismo trayecto parándome casi siempre a estar con alguna amiga o amigo en Algeciras y luego, sigo camino a Málaga, donde está mi otra amiga que nos conocimos mientras trabajábamos juntas en una escuela infantil. Pues a la ida de este viaje en diciembre a Algeciras empezó a llover bastante, el limpiaparabrisas no podía parar. Pensé: no traigo botas de agua, ni paraguas ni chubasquero. En Algeciras estaba nublado y apenas algún rayo de sol se colaba entre las nubes. Pudimos tomarnos un té precisamente al encuentro de esos rayos calentitos y luminosos.  En Málaga el cielo lucía celeste, sin nubes y bueno, hacía frío, 26 de diciembre ha de hacer frío, si no.... sí que deberíamos a empezar a preocuparnos por el tiempo climático. A la vuelta, que es lo que os quería contar, un folio en blanco, una conversación abierta, unos oídos para escuchar ..y me lanzo ahí, hala a charlar.

A la vuelta de este viaje tan entrañable de reencuentro, de risas, de bailes, de conocer gente bonita venía conduciendo sintiendo lo agradecida que me sentía por poder compartir con mis amigas y amigos momentos y que ellos también lo quieran hacer conmigo aunque tardemos meses en volver a vernos. Y la belleza del paisaje, del campo, los árboles, el atardecer que teñía de amarillos y anaranjados los montes, una gozada. Una gozada visual, sensitiva y emocional. Así que dejando atrás la autovía y entrando en la carretera comarcal camino de Puerto Real, los árboles y el verde paisajistico impregnaban el trayecto de vuelta a casa. Es un placer ir al lugar donde alguien te espera, o a donde te encaminas. Regresar al hogar es una gozada de felicidad y rendición. Ahí sabes que todo está bien: sin juicio, sin malas caras. Puede que en otros lugares y con algunas personas puedas sentirte así pero en casa, me refiero a la física, es donde realmente me siento cómoda y protegida. Da igual si es en propiedad, alquiler o vives en una habitación compartiendo piso, si ese espacio lo consideras propio en él te sientes a gusto, genial. ¡¡¡Enhorabuena!!!   

         El viaje, sí. En cada salida o etapa de este viaje, que es nuestra vida, hacemos planes individuales o con compañeras y compañeros, otras personas, gente con la que compartes aficciones y resulta que trabajas al día siguiente de llegar y como tenías planes para la tarde noche, hiciste una previsión horaria y se truncó y saliste casi 3 horas más tardes del curro y ya estabas tan motivada que no descansaste, tampoco te hacía falta si no te hubieras quedado dormida encima de las pinturas. No lo hiciste. Esa noche no habías planeado nada para los días siguientes. Para esa noche la Vida te tenía preparada una bonita sorpresa y para los días siguientes, también. Así que tanto uno como otros fueron sucediéndose de manera natural. Al día siguiente de la primera bonita sorpresa pillé un constipao tremendo como hacía bastante que no recordaba. Tu mente se trasladó a cuando te mudaste a Cádiz, hace ya unos años y por la navidad de 2012 o 2013, había una quedada para dibujar a la que no pudiste participar y los compañeros, después de dibujar, se fueron a tu casa a tomar el psiquilabis oportuno. Mañana también hay una quedada, la de primero de año, que te encanta: es en la playa de La Caleta. Aún no tienes certeza si podrás participar en el encuentro o no. Tienes mocos en la garganta, ¡¡¡qué variedad de colores!!! podrían tranquilamente orientar para la creación de una nueva paleta de colores “internos” nunca mejor dicho: verdes brillantes, amarillos, anaranjados, rojizos, vejigas... Dolor de garganta, congestión nasal, dolor de cabeza, de pecho, dolor de lumbares, nada de hambre, raro en ti. Esto te sorprende mucho porque no te recuerdas sin apetito. Así que llevas 4 días sin comer sólido apenas nada, solo líquidos principalmente agua y miel y limón...escuece la garganta. Consultas en google los síntomas que tienes, y eso que no sueles hacerlo, con la gripe A, alguien te dijo que hay mucha gripe, gripe A y covid. Con lo del covid me estuve riendo un rato. Los síntomas coinciden con lo de GRIPE, así con letras mayúsculas y color resaltante parpadeante. Tuve también fiebre, un panorama estupendo. Un fin de año diferente. Un comienzo de año nuevo distinto. El plan se creó solo e invitó a quién quiso, a mí. Así que estos días y quizás alguno más seguiré recluida en casa con los mismos síntomas hasta que estos se calmen y el cuerpo vuelva a su “normalidad”, bendita normalidad. ¿Qué es la normalidad? Para mí que no me duelan las lumbares ni la cabeza, que ahora me molestan las 2 bastante. Que tenga energía y ganas de hacer cositas, que en estos momentos solo me apetece dormitar, echarme sobre un lado de mi cuerpo, luego sobre el otro, luego con la espalda apoyada completamente... lo que no quita que entre postura  y postura tenga que elevarme para toser y echar los mocos, o que no me despierte la tos, o la sensación de inquietud en todo el cuerpo como si buscara algo o a alguien, o el transistor en la cabeza. Curioso, no hay nada como buscar el sinónimo o el significado de una palabra que es parte de tu vocabulario habitual y no te has decidido a  explorarlo con anterioridad y descubres que para nada tiene el significado que tú le das. ¿Será por eso por lo que muchos se quedan mirándote sin decir nada? Bromas aparte. La palabra transistor la he escuchado siempre en casa de mis padres y pensaba era una radio pequeña. Resulta que llaman transmisores a un tipo de dispositivo electrónico semiconductor, capaz de modificar una señal eléctrica de salida como respuesta a una de entrada, sirviendo como amplificador, conmutador, oscilador o rectificador de la misma. Es un tipo de dispositivo de uso común en numerosos aparatos, relojes, radio, televisión.. Cuando era pequeña había pocos canales en la televisión y a veces no se sintonizaban de manera adecuada y se escuchaba un zumbido machacante, repetitivo, incansable. Cuando a veces me ha dolido la cabeza como en esta ocasión he expresado “como si tuviera un transistor en la cabeza” y quizás no andara muy descolocada. Si es un dispositivo semiconductor produce chispa, puede amplificar, commutar...en fin a partir de ahora reservaré esta palabra que era muy apreciada por mí para su uso correcto.

         

           Las señales están para indicarnos algo que se ha de respetar/hacer/algo consensuado. En esta carretera la señal de tráfico indica que se prohibe ir a más de 70km/h. Lo cierto es que nadie la respeta, el tramo no es demasiado complicado pero en otros tramos sí, el no respetarlo puede hacer que el coche se tambalee. A lo largo de nuestra vida y en nuestro día a día recibimos señales de mucho tipo y sobre mucho aspectos que nos concierne. Solo hemos de estar atentas y atentos a lo que nos quiere comunicar, avisar, prevenir, darnos cuenta de algo... cuando tomes conciencia de eso, lo sabrás. 

    Después de estos 4 días de mal descanso, dolores, tos, mocos, irritación nasal y en la garganta vengan otros de más calma, de seguir escribiendo y pintando. Esas dos actividades me devuelven a la calma, me producen serenidad y me hacen sentir bastante bien, que estoy conectada conmigo y con lo que quiero.

       El viaje, sí. Pudiera pensarse que el viaje acaba en estos días, para algunos quizás, estás de vuelta a tu ciudad, con la rutina en breve de curro y demás...pues vale. El viaje empieza cada día que te levantas porque es el único que existe y lo único que tiene entidad. Lo de ayer pasó y no existe. Si lo traes al presente y eso que ocurrió no fue de tu agrado volverás a sufrir y a dañarte como entonces, haya transcurrido 1 día, 1 mes o 10 años. El otro ya no se acuerda de lo que ocurrió y de lo que te hizo o dijo y tú aún sigues dándole vueltas. Si piensas qué vas a hacer mañana, con quién vas a quedar, que tienes que hacer, compras, alguien a visitar...sientes estrés y ansiedad porque no llegas como te gustaría. Te exiges demasiado, yo también a veces. Por eso prefiero quedarme en el momento presente, en este que estoy escribiendo estas palabras con el dolor de garganta y la nariz congestionada por los mocos. La cabeza está como encendida, activada y me cuesta que frene y se quede al margen del ruido. No sé qué va a pasar después, ya os contaré.

   Sigue el viaje de una misma con una misma, con nuestros logros y fracasos, nuestros anhelos y deseos, lo que creamos, aparece y se queda, lo que sabemos que puede ser y aún no ha llegado el momento, lo que sonreimos y lloramos, por lo que apostamos y por lo ya no invertimos nada de nuestro tiempo ni atención. El viaje de una misma con una misma siempre es hacia el interior y desde ahí existe la posibilidad de lanzarte al vuelo de las mariposas, las libélulas, los halcones, cernícalos, abejas, tórtolas, charranes, cormoranes, gaviotas, gavilanes... lo que seas y como decidas, será lo adecuado.

    Estos días han favorecido el descanso de mi cuerpo, parar con actividades propias de tareas domésticas, compras en el súper, algún regalo, serán en otro momento. Vivir cada instante tal cual se presenta es toda una aventura.

    Disfrutad de estos días, de las personas que os aman y a las que amáis, de los lugares que os gusta visitar, de la belleza del mar y la montaña, de lo que os motive, a mí la pintura, el dibujo y la poesía. Celebrar el Nuevo Año y lo que dejáis atrás que ya no os aporta y empaparos de la Luz divina del Niño Dios. Agradecida de que hayas leído hasta el final esta reflexión.

      Mi compañero y amigo Antonio me regaló en estos días esta canción de Silvio Rodríguez "CANCIÓN DE NAVIDAD". Disfrútala.  https://youtu.be/wXkTNKEMX14?si=7Mh4c-48y3QNWGE-

     Un abrazo amoroso, desde el corazón, ya sabes que es el único lugar, Eire

 

 


 

 

sábado, 14 de octubre de 2023

ABUELA MANUELA

 

La abuela Manuela.

 

                    Llegó subida en las plataformas rojas con las que se encuentra muy cómoda, con la sonrisa en su lugar y una minifalda que ya quisieran lucir algunas, contoneándose sin presunción al ritmo pausado de sus pasos, reconociendo su porte.

Su sabia mirada deleita paisajes y su carcasa de hoy denota que ha vivido una jartá, disfrutando cada momento sin pensar en más ná.

       - Si yo te contara.. . dijo. Cuenta, le dijo la morena de la melena recogida en un moño, soy toda oídos. 

       -¿Sabes que vivió en la casa de los cuatro patios? ¿dónde? Preguntó la rubia del pelo ensortijado y mirada divertida. En lo de su tío, el edificio ese donde vive ahora la prima.

      - ¿Qué casualidad no? Dijo otra de la reunión. La de la melena de ojos coloristas responde seria con firmeza:

       - No hay nada casual, ya nos enteraremos o no, nunca se sabe.  La que llegó más tarde increpa,

       - Y ¿por qué le dicen de los cuatro patios? Porque era una finca muy grande, responde la mayor de la reunión,  que lindaba con otras  a través de los patios. Nos enterábamos de tó, de conversaciones, de lo que cocinaba Isabel, de cuando tenían los de enfrente triqui triqui, alegría pa´el cuerpo....Ni que solo las tuvieran ellos  y  se rieron a carcajadas, todas, con su bocas abiertas por la ocurrencia. Tenían ganas de reirse, estaban encantadas de encontrarse.

 

               Y sin quererlo, a todas, les viene a la mente la última vez que hubo triqui triqui. La que se divorció hace ocho años, entre uno y otro... ná de ná. Otra, se acaba de separar hace poco y bueno, entre la enfermedad, cambio de trabajo, el niño pequeño, su padre que hay que echarle una miraíta .... en fin, ná de ná. Aquella bonita, en estos momentos mantiene una relación distante con su marido y ya ves....ná de ná o sí, eso lo conoce ella. La de sonrisa interminable, serena, tiene al amor de su vida a su lado y mucho de mucho. Luego está la que habla menos, va para un mes que ná de ná, eso dio a entender o mucho de mucho, ya os he dicho que habla poco. La más joven aunque ya entrada en los cuarenta, ha tenido numerosas historias y ninguna le cuajó...y luego están las más mayores de la reunión, madres de otras y tías de las demás que bueno, una dice que hay que aprovechar lo que sea que venga a tu vida porque no sabes cuando va a volver a presentarse la ocasión. Y dice la del pelo ensortijao:

-               -     Así sin más, sin pensar qué va a pasar... Así sin más, con el único objetivo de disfrutar del momento y sentirte a gusto contigo.

    - Ahora no sé cómo estará, dijo la otra, refieriéndose a la finca de la que estaban hablando, donde vivía una de las primas. Tiene una sabiduría interior que comparte a través de su sonrisa y se encoje de hombros, así sin darle importancia a la totalidad de lo vivido. O quizás por lo experimentado, solo ella conoce su significación. De vez en cuando guiña un ojo y vuelve a reirse.

      - Solo quedan dos patios ahora, dijo, ante el interés de las congregadas, uno en la entrada con suelo formando una tabla de ajedrez que ya conocisteis y uno interior, que comunica con otras fincas, que dan a balcones de viviendas turísiticas y no veas la que lían en las noches de verano los guiris. Y los españoles, que la gente cuando sale de su casa se cree que todo es jauja, y mire usté, pues no, que viven personas normales, que trabajan, se levantan temprano y han de descansar. Una lucha por donde están los derechos y respeto a los vecinos y la diversión de los turistas.

      - Nena, deja que cuente, dijo la del mechón violeta, que al final no termina el relato.

     -Pues mira, dijo encogiéndose de nuevo de hombros y con mucha calma: yo no tenía queja entonces ni ahora, con nosotros se portó muy bien aunque tenía su genio, carácter y arrestos, una mujer sola que sacó adelante a sus hijos con la costura.

     - ¿Y lo del francés?,  dijo la de la sonrisa tranquila

    - ¿Qué francés? expresó la del moño. Que no te enteras de ná shikilla, que esto es muy interesante, respondió la del pelo ensortijao.  Pues la verdad es que no, dijo la otra.

    - Dicen que conoció a un hombre de nacionalidad francesa, de los que vienen en los navíos que suelen arribar al muelle. Cuentan que era muy guapo, ella también lo era: ojos grandes y rasgados, con fondo verde mar, pestañas larguíísimas que hacían sucumbir a cualquiera y unos labios finos en una delicada boca. Decían que ese, no se parecía a los demás hermanos, que si era diferente...ya no lo vamos a saber. Tan moderna que era, atrevida y valiente. Aquellos tiempos no son los de ahora, antes se ocultaba lo que pasaba, se disfrazaban los hechos y si nadie pregunta,  la información se pierde, se queda sin entendimiento, sin arreglo o solución y permaneciendo para la próxima generación. 

     - Ella no tenía ná que ocultá, era una señora, se pronunció por primera vez la de los ojos chiquitos. Se enamoró y cuando ya estaba encandilá hasta el último dedo del pie, no hubo marcha atrás. Entonces le comunica él que tiene otra familia. Y ella ya había perdido las chiribitas por él, solo tenía un sueño y eran uno más.

               Pues vaya.. dice la del mechón violeta

    – Estamos apañás. Aquí estamos nosotras, si no fuera por ella quizás no estuvieramos o seríamos otras. Ella nos une.

             Y siguieron hablando de sus cosas, del trabajo nuevo de la de los ojitos chiquitos, de la jubilación próxima de la sonrisa amable, de la propuesta de la mechón violeta, del viaje de la del pelo ensortijado... la del taller de danza africana que se ha apuntado otra...

          




         Le gusta verle marchar desde el balcón, volver la cabeza y disfrutar de su sonrisa al contemplarle.  Podría ser cualquiera y se queda con ese momento desde lo alto o sonriendo calle abajo. La reconocen en el parnaso mientras la loca cigarra rosa, del miedo salta.

 

            Paisaje gris sin luna pestilente, lo azul de la superluna disfrutó de su máximo esplendor a finales de agosto como nosotras, conversando de nuestros padres, de la abuela que nos une, de las madres que decidieron marcharse, de los padres lejanos, de las mujeres valientes, de hombres que sostienen, de los que nosotras amamos, de lo que queremos y lo que decidimos crear realidad.

          Acordes naranjas para una reciente amistad con zapatos nuevos. No están nuestros sentimientos en liquidación. Nos amamos, nos horamos y nos valoramos.

         Volvieron a reirse mientras la luna les miraba desde el mar salpicando centellas luminosas en la noche sin estrellas.

 

 

Eire Terrero Cumbre

lunes, 12 de septiembre de 2022

RESERVA ÍNTIMA

 

RESERVA


Ventanas abiertas, escaleras.

Sueños lúcidos  que llevan a la realidad inquieta que

pretende instalarse.

Telas al viento y manos entralazadas que jalan

asidas a otro universo paralelo donde a veces

hay más luz, donde no es más fácil que aquí

ni más coloreado.

 

Buscaba su lugar y lo encontró.

No hay marcha atrás.

 

Algunos considerarán que no es pausible,

Otros que es una locura.

La Vida nos habla en silencio.

Satori.

Armonía entre el cuerpo, la mente y las emociones.

 

Sin miedo. Mente calmada y con foco.

Corazón generoso y confiado.

¿para qué la desconfianza?

 

Si me esperas, no lo hagas, no voy a volver.

Y si vuelvo,

no voy a ser el mismo.

Si me esperas, vístete bello y sonríe.

Busca canciones nuevas que hagan vibrar tu corazón

en octavas diferentes.

 

Si me esperas, vive y en la Vida te encontrarás

y en el caprichoso danzar con ella, quizás

volvamos a encontrarnos.

 

Esta sequía física ordena tormentas eléctricas

y enrarecidos paisajes tras la niebla

sobre los edificios.

 

Es hora de saltar y bailar.

 

Desencántense.

Desaloja el miedo e incluye el amor.

 

Danza. Danza en su vagina y es otra.

 

Abraza el amor, el que emana de ti, porque eso eres.

Jadea profundo y exhala.

Reúnete en la cima donde aguarda Luz danzando

descalza con los ojos cerrados

y la garganta rota de gritar locuras: ¡¡¡de paren la guerra!!.

Mírense a los ojos. Bailen.

Dancen en cueros donde nada se omite.

Dacen embriagados de ternura y calambres de belleza

bajo la pelvis.

 

Despierten. Es la hora.

 

Vibren desnudos, palpiten ligeros, fluyan despiertos,

dancen reconocidos...

 

Ella lo hace desde su vagina.

 

 

Eire MTC  Agosto 2022








martes, 19 de abril de 2022


QUIÉNES

 

Hay quienes dicen que si solo hablo de mí,

hay quiénes se inquietan por lo que digo, incluso algunos, por lo que dejo de decir.

Y solo puedo hablar de mí, de lo que me ocurre contigo, de los compartimos

juntos, de lo que  disfrutamos, lo que contemplamos y los siento

desde mi corazón.

Hay quienes preguntan y preguntan y preguntan.

Hay quienes se quedan mirando de lejos,

y no dicen nada.

Hay quienes hablan y no te miran.

Hay quienes buscan explicaciones y yo ya sé que no las hay.

Hay quienes te miran y sonríen.

Se crea una conexión importante. Me agrada mucho.

Hay quienes llegan a mi vida, así como la brisa en primavera,

las olas a la orilla,

la mariposa a la flor y la revoletea....

y tal como lo hacen, desaparecen.

Agradezco su incursión en mi vida.

Hay quienes se quedan un día, otros unos meses,

algunos, quizás,  un puñado de años.

Hay quienes no se fueron, se quedaron en la retina de la mañana.

Hay quienes permanecen en mi corazón y quizás a ellas y ellos se les haya olvidado,

o tal vez no. Lo desconozco.

Hay quienes quieren quedarse. Y entonces la que sonríe soy yo.

Te estoy construyendo un espacio y un tiempo. Sentido uno grande en mi corazón,

Encontrado en el tacto de mis dedos, en las caricias de las palabras,

en el revuelo de tu voz. En la danza de tu cuerpo, en la cadencia

de la esencia que te envuelve.

Juntos crearemos eso que anhelamos.

Los demás, vendrá por añadidura.

Eire MTC, 19.04.2022

sábado, 1 de enero de 2022

El Círculo

De la Revista Azotea nº 19,  sobre El CÍRCULO,  del grupo Kultura. Le acompaña el siguiente texto:


          EL CÍRCULO

 

Aún no se advierte el horizonte,

cielo y mar se esfuman a la vista humana

y juegan a extraviarse en la lejanía,

en el iris del acompañante.

Aún no ha alboreado y admirar la belleza intacta,

que quizás, otros ojos hayan compartido.

 

           Aún a veces, concibo que me escribas,

           aún siento tu arrimada distante.

 

Aún disfruto que alguna pequeña me observe

con los ojos muy abiertos.

Aún me encanta sentarme a disfrutar del crepúsculo.

Aún me deleita dibujar sobre la arena,

sintiendo el cálido roce de sus granos sobre mi cuerpo.

Aún me recreo afectada, cómo la brisa se deposita

en mi rostro, y éste lo agradece.

 

Aún tengo fe. Sé que las cosas pueden mejorar.

Soy un miembro activo.

Sé que las personas necesitamos a veces una no, seis      oportunidades

si hace falta.

Que querer es poder y tú puedes.

Qué lo que anhelas es posible.

Solo tienes que confiar en ti, sin trabas,

sin miedos, sin juicios.

            Eres energía, vibración.

Lo afirmas.

            Eres capaz, solo tienes que confiar en ti.

 

Y de nuevo vuelve a cerrarse el redondel,

el halo de capacitación.

Se cierra el círculo del empoderamiento.

Se cierra el círculo de visibilidad.

Se cierra el círculo de saber hacer.

Se cierra el círculo de yo soy, de mí misma.

Se cierra el círculo de creación.

 

La excitación de la conciencia, descubrirlo, visualizarlo.

Sí, se ve y palparlo.

 

Huele, recuerdo a canela y a fresa, tomillo y romero.

Barrunto de caramelos de menta.

Vestigio tuyo, como cuando hundía mi nariz en tu cuerpo.

 

          Esta hora de contemplación,

esta oportunidad de gratitud,

este momento de belleza, sin palabras.

 

Manifestarlo, lo deteriora.

Este momento tan completo por sí mismo, tan mágico.

Tan prodigioso, de tacto suave, aterciopelado, cálido.

Es un olor fresco, jazmín, azahar, canela,

limón y romero.

Este momento pleno,

es visible, luminoso.

De tonos anaranjados, violetas y amarillos.

Esto sorprendente, es tan mío y tan tuyo

y tan de nosotros.

 

Es un momento de plenitud donde no falta

ni sobra nada ni nadie.

 

Y vuelve a cerrarse el círculo: parte de mí

y vuelve a mí.

La esencia de la vida, está en la propia Vida

y yo, soy Vida.

La esencia del mar, está en ser ella misma.

La esencia de los árboles, del bosque, está en ser

como son.

La esencia gatuna, de los peces, de los burros, jirafas,

camellos, pájaros... está en ser ellos mismos.

Se ocupan de ser lo que son, sin ir más allá.

Son colibrís, salamandras, perros, ballenas, leones.

Tal como son, disfrutan de su propia excelencia.

Se comportan de acuerdo a su esencia,

viven su propia esencia.

Y el ruedo vuelve a cerrarse en ellos una y otra vez.

Así como nosotros, como yo y como tú, somos

Esencia.

            Nuestra esencia es AMOR. Recuérdalo.

 

Conectar con él, con el Amor, impresionarnos,

expresarlo, vivirlo,

compartirlo,

nos conecta con la divinidad que somos.

 

            Disfrutar de este amanecer tan bermellón y tan violeta...

Me acerca a ti, me devuelve a mí.

 

Una gozada.

 

 

Eire MTC   Diciembre 2021