sábado, 15 de mayo de 2021
martes, 20 de abril de 2021
DE LA PRIMAVERA, esa que es ahora.
De la primavera
martes, 2 de febrero de 2021
Estos texto y dibujos fueron publicados en el Fanzine de agosto de 2020 que a iniciativa de mi querido Jose María Cortés cada mes hemos ido componiendo y publicando. En un primero momento fue a nivel privado, de los compañeros y amigos que publicábamos mensualmente los textos, dibujos, fotografías, pinturas, collage.. nuestro grupo tiene una gran versatilidad y todas y todos creamos en el más amplio sentido de la palabra. A partir del mes de enero de 2021, se ha hecho público en las redes. Así que aquí va lo del mes de agosto.
LLUVIA”
La lluvia de esta madrugada
encanta la mugre del suelo, el polvo de las calles
y fascina el relleno de rendijas de muros y paredes.
La lluvia de ayer despeja lozas
y cristales, que dejará un poco más opacas
cuándo finalice.
¿Ahora importa si los cristales
se enturbian?
Nunca tuvo interés y ahora,
menos que nunca.
Mar Terrero Cumbre
22 de marzo de 2020
“ELLA”
Sabía que estaba rota y fue la primera vez
que la sintió quejarse por aquello.
Prácticamente le dijo que le quedaban un par de cafés
y un té pakistaní negro que le regaló
su amigo José.
El líquido humeante se deslizaba
en el aire con un compás solo audible para una,
y caía sobre ella
acoplándose a su estrecha base
y a su ancha abertura.
Hoy al menos te sentí respirar.
Mar Terrero Cumbre 13 de agosto de 2020
domingo, 31 de enero de 2021
Mi gato Melocotón
No os he hablado de mi gato Melocotón y de cómo él vivió la pandemia aquellos primeros meses y que ya mismo hace un año, y cómo los sigue viviendo en la actualidad.
Allá por final de marzo, Melocotón se seguía colocando en la entrada de la puerta de casa, me miraba interrogándome. Lo hacía cada día antes del parón general, no tenía ningún sentido no hacerlo. Al principio lo miraba y no sabía qué quería decirme. Yo seguía con mi rutina diaria al levantarme: tabla de ejercicios físicos, mi rato de meditación, leer algo sobre acuarela... También está el aseo, tomar un café, ducharme, cambiarme de ropa, lavarme los dientes... bueno, ya sabéis qué hacemos cuando nos levantamos. También antes de irme me gusta dejar mi cama hecha, recoger lo que quede en la cocina, o tender, o recoger ropa...Esa es otra historia. Una amiga me dice: "Shikilla cómo te da tiempo de hacer tantas cosas antes de ir a trabajar, a mí solo me da para lavarme la cara y salir corriendo". Antes no sabía qué contestar. Ahora sí. Me despierto una hora y cuarto antes de tener que salir de casa para ir a la Escuela, así me da tiempo de espabilarme y crear mi día sereno y feliz. Y la hora, depende del horario en el que vaya. Así que me da tiempo de agradecer lo que soy y lo que tengo, organizar el día, meditar y empezar el día con positivismo y energía.
Melocotón me miraba y se ponía en la puerta esperando a que saliera por ella. Como ve que no me dirijo hacia allí, me mira preguntándome qué pasa. Así estuvo casi un mes y algo, lo cierto es que ahora no me acuerdo. Y como no me iba, se acostaba en la puerta y volvía a mirarme. Y así un día con otro. Y no se quitaba de allí hasta cerca del medio día. Y aún ahora, cada día me acompaña hasta la puerta a despedirme.
Estaba acostumbrado a beber agua del grifo de la bañera y durante el invierno se resfrió y estuvo varios días estornudando. A todo el que llegaba a casa si quería agu, maullaba y enteramente pareciera que lo que decía era: "aaaguuua, aaaguuuuaaa, aaaaguuuuaaa.." Así que decidimos no darle más agua del grifo y se lo poníamos en el pocito de al lado de los granos de la comida. Aún ahora que es enero del año siguiente nos pide el agua en la bañera. Y le decimos que no, que ya no se lo vamos a dar más, que se resfría y no le conviene. No nos hace caso, se queda mirando el grifo hasta que se cansa de esperarnos.
Aquí bebiendo en la bañera.
Por las mañanas antes de irme a veces le dejo salir a la masetilla de casa y olfatea las plantas, las alfombras y se asoma a la galería. Le encanta las alfombrillas de las vecinas y las plantas de nuestra puerta. Le gustan tanto que las muerde y luego le entra fatiga. Así son los gatos. Y cuando no puedo esperar que se pasee por ella, le digo: "Cuando vuelva a casa te dejo salir un poco". Y al llegar me mira preguntándome y le digo: ya ya amigo, que te dije esta mañana de salir a dar un paseo.
Y le dejo pasearse por la masetilla y entra en casa feliz. Mi gato Melocotón es un alma especial, dulce y cariñosa.
Eire MTC
jueves, 26 de noviembre de 2020
TE AMO.
Diez años no son nada. O sí. De cómo este año
Este 2020 será recordado por todos: por los hombres, las mujeres, los abuelos, los niños y adolescentes y hasta a los animales se les quedará en el ADN. Desde que comenzó, que yo lo inauguré en Madrid viendo a unos amigos. Eso que te dicen que me voy pasao mañana y vuelvo el viernes. Pues me voy contigo. Así soy para las decisiones.
Año diferente por lo que pasaba en otros países que no es que fuera muy diferente a lo de otros años, pero tampoco, era como aquéllos. Los tres primeros meses pasaron como muy deprisa, como pasan los primeros meses de cualquier año. Luego es como si se asentaran las horas hasta que llega la semana santa y con las ferias y los primeros días de caló se aceleran los días hasta que llega junio. Poco a poco se instaura el verano. Había rumores y qué, siempre los hay. Teníamos que habernos puesto sobre aviso cuando escuchamos lo del murciélago allá por finales de enero. Pero como no contrastamos la información con la de otros países, yo no hablo otro idioma distinto al español y muchos de los que me rodean, tampoco, por no decir nadie. Ni se escuchan más de dos radios diferentes, quién la escuche. En fin, que actualmente estamos en la época en la que tenemos más acceso a la información y resulta que estamos más desinformados que nunca. Es muy sutil. No lo vemos, no huele, no sabemos dónde está ni quién lo puede tener.
2020 está en el ranking de los años difíciles, de aquél en que perdí el curro, en el que conocí a aquella chica con la que comparto mi vida; el año que me dejaron y que yo creía que era feliz; fue el año en que murió mi madre y mi prima estuvo muy malita ingresada durante cuatro meses por culpa del bicho; el año que decidí dejar de poner a los demás por delante de mí; fue el año que reconocieron que yo les hacía bien, pero ya era tarde; fue el año en que murió Pau y muchos más; fue el año que mi niña se marchó a estudiar fuera; fue el año que me quedé embarazada a mi costa y morí en el parto; fue el año que seguía enfadado por todo lo que ocurría y le echaba la culpa a mi jefe por mi triste vida; fue el año en que sonreír se me hizo duro; fue el año que volví a encontrármela y fue como si nunca hubieran pasado los años.
Año diferente por la pandemia, las mascarillas. ¿Te acuerdas cuando veías a algún japonés con ella puesta y pensabas “exagerá”? pues ahora tienes tres y las de papel que tiras cada cuatro horas. Han cambiado hábitos, la utilización de la tecnología. El ordenador ha cobrado protagonismo con el trabajo online. Los ERTES, despidos. Hay más necesidad y ahí estamos esperando no sé que cosa queremos que ocurra. Restricción de horarios, salidas a la calle, toques de queda.. La gente tiene miedo. No quieren que nos acercarnos a los demás por si nos contagiamos. Hay que ser conscientes de que nos están controlando por lo bajini como decimos por aquí. Lavado de manos frecuente, geles hidroalcóholicos en cada espacio al que se entra, geles virucidas. Saludos con el codo, que si ahora un corazón con las manos, omeee por favor.....
La vida nos ha cambiado en poco tiempo. Incorporamos los nuevos métodos y situaciones, o desaparecemos. Esa es la realidad. Te adaptas o te quedas fuera, de lo que sea. No es resignación, te adaptas y avanzas.
No tengo miedo. Hay cosas que no entiendo y quieren hacernos ver que no hay. Algunos como yo, lo virtual lo llevamos peor que otros. Ni que decir tiene que si hay reunión online, ahí estoy yo. Que se queda para pintar por messenger, ahí he estado yo los tres meses de confinamiento. Y aún alguna que otra tarde me conecto para estar con mis compis y amigas de Madrid, Santander y Asturias. Que no se puede salir, pintar lo que se ve a través de una pantalla en algún rincón de nuestra bonita TIERRA.
Así cada año por el mes de octubre, llega a Cádiz el FIT, Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz. Me entero por mi compañera Koki que hay una actividad en la que se puede participar. Con el jaleo de comienzos de curso, los protocolos en la Escuela,, mis propias historias..... se me olvida apuntarme. Este otoño he estado muy enfrascada en mis historias propias.
Voy al teatro con nuestra querida Chari y me encuentro a Jose, de los Skecthers y me dice: “Mar, ¿te has apuntado?” “¿ A qué?” Le contesto. Y me lo cuenta. Al día siguiente me envía el enlace y a los diez minutos ya estaba apuntada.
Este año se cumplen diez años en mi vida de varias cosas: diez años en la Dirección de Escuelas Infantiles, diez años que soy psicóloga y diez años que me subí por última vez a un escenario. No es que me haya acordado de todo a la vez, que va, para nada. Lo de la Escuela Infantil, es mi profesión y comencé en Los Barrios y el recorrido por todos ellas es para estar orgullosa del trabajo, de la implicación y de lo conseguido en lo profesional y en lo personal. Lo de psicología, ya os lo cuento en otro momento, pero sí, también hace diez años que ya tengo el título. Y lo de subirme a un escenario también me vino el recuerdo después incluso de haber actuado en el Falla. En estos años he hecho animación teatral, cuentacuentos, representaciones para los niños... teatro teatro, no.
Dibujo de Jesús, de las dos Virginias y de María, compis del Atlas.
Así que subirme al Gran Teatro Falla, al Gran Teatro Falla ha sido una gozada y un sueño cumplido. No solo por volver a subirme a un escenario sino por hacerlo en éste y dentro del Festival al que cada año dedico alguna que otra tarde porque disfruto mucho viendo una puesta en escena.
Aún con la resaca emocional en el cuerpo y en el pensamiento, he caído en la cuenta que lo que realmente yo quería era participar en el FIT y mira por donde, los dos sueños se han hecho realidad a la vez. Sentir los focos. Los aplausos y como a medida que vas hablando te emocionas, te envalentonas.... y sabes que eres capaz. Sonríes por dentro y por fuera. Vuelves a mirar a los focos y a la cámara. El goce tremendo en el cuerpo y en el alma es festivo, colorista, bello, sublime.
El proyecto ATLAS, de lo personal a lo colectivo y como solo desde el grupo cobra fuerza el impulso, la energía y la belleza. Juntos podemos hacer y cambiar lo que nos propongamos.
Elena, la profesora anarquista, coja y feminista.
Y estando allí, el coreógrafo y las bailarinas nos dicen que falta gente, que si tenemos algún amigo o amiga. Y me acordé de él, de nuestro querido Luis. Sé que ha disfrutado como un niño. Incluso ha bailado, que él no lo hace. Se ha descubierto y eso me encanta.
Enhorabuena Luis!!!. Yo me siento afortunada por todo lo que la vida me pone en el camino y me hace disfrutar de ello.
EIRE MTC.
27 de octubre de 2020, ampliado el 22 de noviembre de 2020.
Otra foto de distintos compañeros mientras escuchábamos las explicaciones para la sesión del jueves 22 de octubre. Resalta Kathya, una de las bailarinas.
domingo, 20 de septiembre de 2020
Paseo marítimo.
Como sabéis, escribo poemas, prosa poética, relatos cortos y aprendiendo estoy a escribir poesía. Iré publicando textos actuales con otros de años anteriores.
Paseo marítimo
" En este momento sereno de mi existencia
donde transcurren las emociones, siento
que se esfuman los momentos del
comienzo del vuelo del gorrión y que llego
tarde al salto de la ola.
Ahora vuelve a sorprenderme, lo vivo con
sonrisas camufladas de mermelada de
naranja.
La grandeza del alma acoge miedos
pasados, en seres presentes.
Difícil atención sobre el rugoso asfalto de la
última reforma en la plaza.
Las hojas en días de levante, siguen siendo
arrancadas de sus ramas y arrastradas
varias manzanas. Al igual que mi mariposa
con las emociones encontradas, incapaz
aún de sobrevolarlas sin
perder el miedo"
Mar Terrero Cumbre
6 de agosto de 2015.









